
La Congregación de la Divina Pastora de las Almas, como viene siendo tradicional, realizó el rezo del Santo Rosario por su feligresía el último domingo de octubre, presidido por la bellísima imagen de la Pastora.

En unas pequeñas andas devolvió la visita a sus devotos, especialmente a aquellos que por diversos motivos no pueden acudir a verla a su iglesia. Es sin duda esto lo que llena de emotividad a este acto.

Saya celeste y manteo rosa componía el atavío de la Divina Pastora, cuya cabeza cubría una mantilla blanca. El Niño en su regazo y a sus pies los borregos. Más público acudió a presenciar este acto en el que pudimos ver por primera vez al nuevo párroco de la Pastora integrando el cortejo.

El sol cayó rendido ante tanta belleza y la noche fue ganando partido. Oscurecía cuando la Pastora llegaba a su parroquia. El horario de invierno lo estrena la Pastora, esa hora que tuvimos de más, nos la quitan del próximo Domingo de Ramos.










