domingo, 25 de octubre de 2009

El Señor de la Flagelación protagonizó ayer una tarde y noche para la historia cofrade de la ciudad y por supuesto para la de la propia hermandad. Fue una procesión extraordinaria plena de sabor cofrade, como le gusta hacer las cosas a La Amargura que en absoluto dejó llevarse por las improvisaciones propias que suelen darse en este tipo de eventos extraordinarios. En absoluto. De principio a fin mantuvo su sello característico, ese mismo que viene marcando su trayectoria cofrade. Diez minutos después de las seis de la tarde comenzaba la hermosa historia vivida ayer y se desarrolló sin que faltara ninguno de los ingredientes necesarios para que la procesión se rodeara de un ambiente magnífico. La presencia en las calle del Señor de la Flagelación fue reclamo más que suficiente para concitar el interés de centenares de personas en torno a un misterio que regaló escenas y momentos exclusivamente 'semanasanteros' que se reeditaron en el otoño de 2009 como si de Miércoles Santo se tratara. La tarde se presentó con las temperaturas agradables y e incluso calurosas. El enorme paso de misterio llenó por completo los espacios que fue ocupando en el largo recorrido elegido para la salida de ayer, acaparando cara rincón y cada minuto. La música fue un factor fundamental para completar el gran ambiente cofrade de ayer. La banda que sonó no es desconocida en la ciudad ya que sale tras el El Amor. San Juan Evangelista hizo ayer gala del estilo que impone esta formación que emana de la de sus mayores, Las Tres Caídas. El casi centenar de componentes dieron todo un recital de toque de la corneta y el tambor al estilo que se cultiva al otro lado del río de la ciudad hispalense, con una suerte de solos que salían de la sabiduría de gente muy joven en edad pero con sobrada veteranía, como sucedió en Asunción donde 'El Manué' cayó por completo a la plaza mientras el esfuerzo costalero se hizo grande al pasar la Asunción de una vez y sin bajar el paso. La música fue uno de los elementos que completaron el todo que fue ayer La Flagelación en las calles, con un caminar siempre de frente, trabajando las marchas. La 'gente de abajo' también ayudó a engrandecer aún más la categoría del misterio en el que reinó la imagen que creara hace 250 años el genovés Jacome Baccaro por encargo de la mima Catedral que ayer abandonó casi una semana después de haber llegado a ella para conmemorar de esta efemérides.

Claveles rojos, al mismo estilo que en Semana Santa, unos 150 hermanos formando el cortejo donde estuvieron los estandartes de La Columna de Cádiz y La Flagelación de El Puerto, así como Las Angustias y Humildad y Paciencia de Jerez. Y por supuesto los nombres de siempre de La Amargura, muy cerca de los respiraderos del misterio, que fueron fieles a esta ocasión tan singular: Juan Pedro Cosano Alemán, José Luis Zarzana, Paco Garrido, Andrés Brioso, Ana María Salas, José Galán, Pepe Arellano -como Diputado Mayor de gobierno-, Pepe Valderas, Salvador Saldaña, Enrique de Mora y otros muchos más que son algunos de los grandes valores humanos que atesora la hermandad. La estrechez de Letrados marcó un instante fundamental de un bullicio que marcó lo que fue en gran medida una tarde y noche para la gloria cofrade de la ciudad y para la gente de La Amargura.

Diario de Jerez


Publicado por elpretorio @ 15:49  | Jerez
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios