A la vista del informe elaborado por Analistas Económicos de Andalucía (Grupo Unicaja) sobre el impacto socioeconómico de la Semana Santa de Córdoba, queda claro que el sector de la hostelería es el principal beneficiado por los efectos indirectos que cada año genera esta celebración religiosa. Según detalla este trabajo son 14 millones los que cada año se reparten entre los hoteles, restaurantes, bares y cafeterías como consecuencia del gasto que tienen que realizan las alrededor de 70.000 personas que cada Semana Santa visitan la ciudad. En esta cantidad no se incluye el gasto que los residentes realizan en parte de estos establecimientos hosteleros, como es el caso de cafeterías o bares a los que se acuden en estos días de fiesta.
El trabajo de Analistas Económicos Financieros está fundamentado en los datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera de Instituto Nacional de Estadística, la Encuesta de Coyuntura Turística de Andalucía del Instituto de Estadística andaluz, así como en la información facilitada por la Asociación Provincial de Hostelería (Hostecor). Con todos estos datos, junto con el análisis de la encuesta realizada la pasada Semana Santa, Analistas Económicos de Andalucía señala que el grueso de los 70.455 visitantes -alrededor de 25.800- se alojan en casas de familiares o amigos, mientras que el resto lo hacen en establecimientos hoteleros. Unos 15.500 lo hacen en hoteles de tres estrellas mientras que 9.700 lo hacen en los de cuatro y cinco. Estos últimos son, precisamente, los que tienen una cuota de pernoctación más alta, superior a los cuatro días, cuando la media de la Semana Santa está en 3,6 y la media anual es de sólo 1,6.
Dentro de los visitantes, el trabajo de Analistas Económicos de Andalucía destaca la presencia del denominado excursionista, que es el turista que vuelve a su lugar de destino en el mismo día y que, por tanto, no pernocta. Según la encuesta, este grupo está formado por más de 15.700 personas que, por sus propias características, son oriundos de localidades cercanas a la capital que permitan el viaje de ida y vuelta en el mismo día.
Otro aspecto analizado en este trabajo es el gasto medio del turista que acude a Córdoba durante esta celebración religiosa, que es muy superior al que se da durante el resto del ejercicio económico. La explicación es muy sencilla: el visitante acude a un destino turístico especializado, como es la Semana Santa de una ciudad concreta, lo que se complementa con un comportamiento en parte diferente al que pueden tener otras personas que acuden a Córdoba en otros momentos del año.
De este modo, por ejemplo, al contar el turista con un perfil cultural más alto se incrementan considerablemente las visitas a los museos. El estudio de Analistas Económicos de Andalucía afirma que el número de visitantes que, por ejemplo, acceden en Semana Santa a los museos Arqueológico y de Bellas Artes "resulta superior a la cifra que se alcanza en el promedio de los meses restantes del año". En el caso del primero, el incremento medio de los tres últimos años es del 40%, mientras que en el caso del segundo es del 30%.
Lógicamente, el monumento más visitando durante la Semana Santa es la Mezquita-Catedral, con un total de 133.000 visitantes en estos nueve días, seguida de la Sinagoga (44.000), Alcázar de los Reyes Cristianos (38.000) y Medina Azahara (26.000).
El Día de Córdoba