
En la jornada de ayer domingo se vivió un hito histórico en la barriada de Churriana, su Patrona, Nuestra Señora del Rosario volvía a salir en procesión tras más de tres décadas sin hacerlo. Y lo hizo a lo grande.

Toda Churriana se volcó con su Patrona. Las calles engalanadas y la gente acompañándola durante las tres horas que duró la procesión. Los estrenos que presentaba la Santísima Virgen atestiguan el cariño que le profesan sus vecinos.

Sobre unas andas cedidas por la hermandad de los Remedios y acompañada musicalmente por la banda de música de la Paz, Nuestra Señora del Rosario recorrió el itinerario previsto, calles preciosas para ver pasar el cortejo que sorprendían gratamente al malagueño que no frecuenta esta barriada.

Avanzaba la Virgen al ritmo de las marchas, entre aplausos y vítores. No faltaron las petaladas. Alguna especial como la que se hizo antes de entrar en calle Silencio.

La tarde daba paso a la noche cuando desde un balcón Juan Manuel Sánchez Quiñones dedicaba unas sentidas palabras a la Virgen del Rosario. Más adelante era el turno de un coro quien cantaba a la Señora.

La larga cuesta de subida hacia la parte alta de la población la hizo el trono del tirón, acompañado de los aplausos de los presentes.

Al llegar a la iglesia los cohetes y fuegos de artificio tomaron el protagonismo, después la Virgen llegaba a la plaza donde terminaba la procesión, en la casa hermandad de San Isidro Labrador. Antes de recogerse, no faltaron los vivas, y entre aplausos se ponía fin a la procesión.

Una salida extraordinaria que esperamos tenga continuación el año próximo y que se convierta en una salida más de una hermandad de Gloria. Una salida más pero no una cualquiera, pues hay que destacar la belleza de esta imagen, restaurada por Francisco Naranjo.

Felicitamos a quienes han hecho realidad este sueño, por lograr recuperar esta joya para el patrimonio cofrade de Málaga.



















