sábado, 10 de octubre de 2009



El pasado día 15 de septiembre, en una noche algo más fresca dentro de la tórrida primera quincena de septiembre, la imagen de la Virgen de los Dolores procesionó por las calles de la localidad de La Rinconada como Patrona y Alcaldesa Perpetua de la villa, hecho este que se verifica siempre en la festividad de los Dolores Gloriosos de María independientemente del día de la semana en que esta recaiga.

 

La dolorosa presenta la particularidad de procesionar dos veces al año: penitencialmente el Sábado Santo bajo palio, acompañando al Cristo de la Misericordia; en la festividad de los Dolores como patrona de la localidad, en el mismo paso procesional pero sin palio de la salida penitencial, con un niño que porta el bastón de alcaldesa perpetua a sus pies, obra de Juan Manuel Miñarro.

 

La imagen de Nuestra Señora de los Dolores es una obra atribuida a las gubias de Manuel Gutiérrez Reyes en torno a la mitad del siglo XIX, si bien esta fecha debería más bien retrasarse hasta las proximidades del siglo XX, si no principios de este. No puede establecerse si se trata de una obra original del mencionado imaginero o bien una remodelación del artista sobre una obra existente. Sus patentes similitudes con otras imágenes como la documentada Virgen del Mayor Dolor y Traspaso de Dos Hermanas (de la que existe amplio material fotográfico en este mismo portal), o la Virgen de las Lágrimas de Marchena (fruto de una remodelación efectuada sobre una talla granadina anterior), evidencian claramente la paternidad artística de la Virgen de los Dolores de la Rinconada.

 

A los sones de una voluntariosa y por momentos desacertada Banda de Música del Cristo del Perdón, que interpretó un repertorio alegre con incursiones en ese subgénero tan actual de la marcha ligera con tintes de canción popular, la procesión enfiló un bello recorrido que a servidor se le antojó corto en el espacio y el tiempo, quizá debido a los largos parones que sufrió la procesión, especialmente durante la media hora a paso parado durante la cual se interpretaron pasodobles y el Himno de Andalucía frente al ayuntamiento de la localidad.

 

De menudas facciones e interiorizado dolor, la soberbia talla de la Virgen de los Dolores transmite sensaciones de un profundo misticismo, provocando en el fiel un sentimiento piadoso hacia la sufriente Madre abatida, sensaciones estas comunes a las imágenes relacionadas con Gutiérrez Reyes, obras marianas estas de notable calidad ejecutoria y gran transmisión pero necesitadas de los ojos de un devoto o espectador sensible a estos meritorios simulacros dolorosos y alejado de la  populachera belleza dulce e inexpresiva imperante en nuestros días.

 

Lamentar como en otras ocasiones nuevamente el uso de aparato pirotécnico en las proximidades (o desde el mismo centro) de aglomeraciones de personas: peligrosísimo, innecesario y harto fuera de lugar en una procesión de carácter religioso. Dios quiera que impere la cordura y con el tiempo la innecesaria cohetería en estos acontecimientos en calles estrechas y cerradas pasen a la historia antes de que ocurra algún incidente grave (aunque estos por desgracia ya se han llegado a producir).

 

Rogelio Rubio Segura





Publicado por elpretorio @ 0:04  | Sevilla
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