La grave carencia que la ciudad tienen en cuanto a la disposición de sus monumentos religiosos para su apertura al turismo, parece que cuenta con una primera iniciativa que pone en marcha la hermandad del Santo Crucifijo de la Salud que ha asumido el inicio de un programa de visitas a San Miguel que implicará la participación directa y desinteresada de unos 27 hermanos que se han comprometido a abrir el templo y de guiar a los visitantes. No cabe duda que la decisión adoptada por la cofradía es un paso importante dentro de la estrategia planteada por el obispado de crear una ruta turística por los templos más importantes de la ciudad que se arbitra a través de una comisión episcopal que dirige José María Collantes. De esta forma, la hermandad se echa a las espaldas esta acción que tendrá una presentación oficial por parte del propio obispo, cuyo concurso y la del párroco, Ángel Romero Castellano, ha sido fundamental para que la idea se haga realidad.
"Cuando decidimos presentarnos para esta Junta de Gobierno, y al marcarnos los objetivos de esta legislatura propuse crear un grupo de hermanos que se decidieran a tener abierto San Miguel, por las razones siguientes: somos asociación de culto público. Es difícil promover culto al Santísimo o a nuestros titulares si tenemos San Miguel todo el día cerrado. Las Iglesias fueron construidas para que todos pudiéramos rezar, meditar, etc., cuando quisiéramos; San Miguel es el primer monumento religioso de la ciudad, conjuntamente con la Cartuja, y es una auténtica pena que esté cerrado a la posibilidad de visitas, salvo petición previa", explica le hermano mayor, Luis Cruz, que considera que este paso dado por su cofradía puede servir de ejemplo a otras que administran directamente iglesias de referencia en la ciudad, algo que podría suceder con San Lucas. Cruz subraya que el propio obispo animó este verano a abrir las iglesias en la medida de las posibilidades de cada parroquia o hermandad.
El proyecto es abrir a la visita de todos quienes quieran entrar a orar y rezar, con independencia de los que acudan para contemplar su belleza. Se abrirá de martes a sábado de 10,00 a 13,00 horas. El cuidado, la vigilancia y la información a dar a quienes la visiten será realizada por grupos de tres hermanos que se rotarán cada semana. La entrada será gratuita y la salida se hará por la puerta que da a la calle Barja que invita a la posterior visita al convento de Las Clarisas para poder ver el patio e iglesia, e incluso para comprar dulces. Estará abierta la iglesia y el Sagrario, se rezará el Ángelus todos los días a las 12 horas, se realizarán paneles informativos para explicar a los visitantes lo más importante que se pueda contemplar y los hermanos serán formados para atender las dudas a los visitantes. También está previsto dípticos o trípticos informativos.
Para una segunda fase se estudia poder incluir la visita a la torre, la Sacristía, la cripta y que quede expuesto el tesoro parroquial. La respuesta es calificada de excelente ya que 27 hermanos se han comprometido a rotar cada cinco o seis semanas de martes a sábado.
Por lo pronto, todos están citados mañana y el martes a una jornada formativa con la presencia de Manuel Antonio García Paz, Francisco Bazán y Pablo Pomar, acompañados de Ángel Romero. La evaluación final del lo que resulte de esta experiencia se hará a finales del curso cofrade en junio, contrato el hermano mayor que "para esa fecha es muy probable que los trabajos encargados a una empresa especializada, estén terminados y la comisión pueda proponer, finalmente, al Obispo cómo y de qué manera podemos tener abiertos a todos, los templos más importantes de nuestra ciudad", refiriéndose a su condición de miembro de la comisión episcopal.
Diario de Jerez