
Coincidiendo con la festividad de los Dolores Gloriosos quedó expuesta en besamanos la extraordinaria talla mariana de María Santísima de los Dolores, titular de la única hermandad de penitencia que procesiona por las calles de la localidad aljarafeña de la Puebla del Río.
La imagen de la Virgen de los Dolores es una talla anónima indistintamente adjudicada bien a las gubias de Blas Molner Zamora (destacando su relación estética con algunas imágenes vinculadas con la gubia del valenciano, veneradas en la localidad cordobesa de Lucena); bien a la escuela granadina, fechándose su ejecución en el siglo XVIII en ambos casos. Hay quien no deja de ver también un notable parecido con la Virgen de la Encarnación de la hermandad hispalense de San Benito, talla esta de atribución y datación más diversa.

Como novedad (que no debiera ser tal) nos congratulamos en comprobar que la imagen mariana presentaba su juego de manos originales enlazadas en oración, en lugar del juego de manos separadas que realizara para la imagen Francisco Buiza, que aunque de calidad, en ninguna manera encaja en el simulacro doloroso con la perfección y la adecuación del primigenio. No pueden las modas y la ignorancia mutilar las obras originales para adaptarlas a gustos personales y privarnos de visualizar en su verdadera medida imágenes de tanta calidad. Afortunadamente la cordura y el buen hacer parece empezar a imperar en la corporación y este Viernes Santo ya procesionó la talla mariana con las manos enlazadas, hecho este digno de felicitación y lección a aprender en la capital hispalense, dado que si en un pueblo (con el significado tan despectivo que en la ciudad sevillana suele darse a este término) han demostrado sabiamente saber corregir sus errores, va siendo hora de que en la capital se subsane la situación igualmente bochornosa que sigue dándose a día de hoy en la hermandad del Museo, que nos muestra a su igualmente magistral talla mariana de la Virgen de las Aguas con un juego de manos separadas de factura moderna se, en lugar de su juego de manos enlazadas original obra de Cristóbal Ramos.
El Santísimo Cristo del Perdón es el titular cristífero de la corporación servita, siendo obra de atribución fiable a Jorge Fernández Alemán en el primer cuarto del siglo XVI, afianzada esta adjudicación por Juan Manuel Miñarro López, quien restaurara recientemente la talla en profundidad. Su parecido a otras obras del mencionado imaginero de origen germano resulta patente, en especial al Santísimo Cristo de la Amargura de la corporación carmonense de San Felipe. La hermandad procesiona el Viernes Santo cigarrero con el acompañamiento musical de una capilla musical en el crucificado y la Banda de la Puebla del Río tras el palio.

Puede consultarse el reportaje del besamanos de María Santísima de los Dolores del pasado año 2008 realizado el pasado año en este mismo blog en la dirección:
Rogelio Rubio Segura




