Artista por vocación, tiene la misión de anunciar una Semana Santa de la que guarda vivencias íntimas, muy arrimadas a su familia y especialmente a su padre.
-¿Su sí al pregón fue inmediato cuando se lo propusieron?
-Sí, y tengo mis motivos, que espero tener la oportunidad de explicar durante esta entrevista. Le agradezco a usted que me de la oportunidad de aclarar que, contrariamente a la impresión que yo haya podido dar durante la rueda de prensa de mi nombramiento como pregonero, en lo absoluto soy un extraño cofradieramente hablando. Yo he procesionado desde pequeño en la Soledad por tradición familiar. Soy cofrade del Prendimiento y también he procesionado en la Amargura. He tenido el privilegio de cargar aunque fueran breves minutos con el Cristo de la Expiración. En multitud de actos cofradieros he acompañado a la guitarra a José González "Pepillo", a mis primos José Luis Zarzana Palma y Víctor de Mora Quirós así como a mi padre, y he participado en la composición e interpretación de numerosas plegarias a nuestras imágenes cofradieras. Llegué a componer y grabar un disco con el grupo "Marismas" con temas de Semana Santa. Además, tengo a gala tener buenas amistades pertenecientes a muy respetados círculos cofrades. Si he podido dar la impresión de ser un "extraño" no se ha debido a otra cosa que a mi interés en pasar desapercibido y mi total desinterés por cobrar protagonismo.
-En su presentación ya dijo que este pregón es como pagar una deuda con los cofrades ¿Por qué tiene que responder a los cofrades?
-Soy un hombre agradecido. Admiro la pasión y el esfuerzo de aquellos cofrades que dan la talla y hacen posible la Semana Santa con su total entrega y abnegación. Son personas generosas que no persiguen otra cosa que mejorarse como cofrades y que cada año su cofradía salga mejor a la calle. Estos son los cofrades a los que me refiero y con los que siento que tengo una deuda de gratitud por brindarme tan generosamente a mis sentidos y a los de todos los Jerezanos ese milagro que es una cofradía en la calle. Y como de todo hay en la viña del Señor, hay otras clases de cofrades a los que respeto, pero no son con ellos con los que siento que tengo una deuda.
-Ya sabe que esto de subir al Villamarta exige mucho ¿Se encuentra confiado en encantar a los cofrades?
-En absoluto. No tengo ni idea de cómo va a ser acogido mi pregón. Me encuentro ilusionado, que no confiado.
-¿Cuáles son las claves que maneja para 'levantar' al Villamarta?
-El objetivo cuando aprendes un instrumento como es la guitarra, por ejemplo, es que llegue un momento en que el corazón sea capaz de expresarse por las manos. Eso requiere estudio, afición y grandes dosis de fe. Con la palabra y el verso ocurre lo mismo. Tienes que haber leído mucho, tener mucha afición y tener grandes dosis de fe para que el corazón se pueda manifestar por la letra escrita o la palabra. No tengo claves para levantar al Villamarta, lo que sí tengo es un corazón preparado para hablar lo mejor que yo sepa.
-Dicen que usted sigue la estela de su padre en esto de la poesía cofrade.
-La relación con mi padre me ha marcado irremediablemente, para bien mío y no sólo en esto de la poesía cofrade. Jamás olvidaré su pregón de Semana Santa cuando invitaba a San José a venir a Jerez: "Allí verás el martirio- del Hijo de tus amores,- pero a través de unos cirios,- entre oro, plata y flores…" Mi padre me dió la oportunidad de conocer a los monstruos de la creación y de la interpretación. He conocido al Maestro Perelló, a Quintero, León y Quiroga, por poner algún ejemplo, y he podido intimar con las fuentes vivas de Lola Flores, Rafael Farina, La Perla de Cádiz entre otros muchos. Y conmovedor milagro para mi infancia fue tener tan cerca el amor y la prodigiosa voz de mi Paquera de Jerez, a la que tanto quise, derramando con su voz en mis oídos Niágaras de sentimientos gitanos que me atropellaban desgarrándome el alma y me hacían comprender que hay otros mundos pero están en éste. Todavía hoy no comprendo cómo pude sobrevivir a aquél tren arrollador de cante y sentimiento.
-¿Recuerda cuándo fue la primera vez que vio y oyó a su padre en su atril?
-No, fue tan temprana edad para mi, que humorísticamente se puede decir lo mismo que cuando los indios americanos vieron a los primeros españoles montando a caballo, que creían que eran una sola persona el español y el caballo, puede que yo pensara que mi padre y el atril eran la misma cosa…
-¿Qué tiene hecho de su pregón?
-Yo repaso mucho lo que hago, lo degusto y lo corrijo, lo dejo reposar y luego vuelvo a cambiarlo o a borrarlo, por lo que, en firme, puedo decirle que no tengo hecho mucho todavía.
-Dijo que suele hacer las cosas al revés ¿Qué significa esto?
-Yo no lo sabía. Me pusieron en guardia en casa mi propia familia cuando se ponían a reírse de mí diciendo que yo hacía o pensaba exactamente lo contrario de lo que piensan o hacen la mayoría de la gente.
-Su hijo Antonio le presentará y dicen que podría apuntar a futuro pregonero.
-Ya él, de muy niño apuntaba maneras. Escribía como pueden pintar los niños un cuadro, con inocencia, pero sus ideas eran sugerentes y conmovedoras. Sus versos a la Semana Santa eran sinceros y sonaban a vanguardistas.
-Confiesa haber llorado ante un paso de palio ¿Cómo siente la Semana Santa?
-Como una inquietud, como si hubiera un cuchillo en el aire disfrazado de aroma a azahares.
-¿Por dónde respira el pregonero en cofrade: Prendimiento, Soledad o Amargura?
-¿Cómo puede un hombre elegir entre las estrellas del cielo..? Hay mucho más de lo que se pueda explicar en cien tomos detrás de una elección semejante. Diría, diría… ¡pero dime qué "deíto" me corto que no me duela!
-Se le presenta como un desconocido en el mundillo cofrade ¿Cómo se daría a conocer ante ellos?
-Me resulta curioso después de lo que contesté a su primera pregunta que en el mundillo cofrade haya personas que me consideren un desconocido. Yo por supuesto entiendo que haya mucha gente que no me conozca, y eso es muy natural. Quizás al decir "desconocido" se estarán refiriendo a si tengo una trayectoria pregonera, y esto es obvio que no, pero como he señalado anteriormente sí que tengo una amplia trayectoria de colaboraciones cofradieras en otros terrenos. Por favor, yo no soy un "extraño".
-¿Pesa mucho el apellido Gallardo a la hora de aceptar un reto como este?
-Tremendamente.
Diario de Jerez