La Virgen de la Merced volvió ayer a renovar la tradición mariana de Jerez cuando el mes de septiembre llega casi a su final. A la cita no faltó el público que en gran medida se reunió en los lugares centrales de un recorrido que volvió a llenar de Merced el centro de la ciudad llegando desde la basílica situada en extramuros y recuperando el paso por la calle dedicada a la Patrona jerezana.
La clásica estampa de la Virgen, la única de tez morena en Jerez, bajo el magnífico templete de plata y en su coqueto paso fue el icono más explícito del día en el que se renovó esta secular devoción mariana. La procesión fue muy participada en las filas, especialmente en la respuesta de las hermandades que asistieron con sus estandartes, varas y representaciones.
El paso anduvo como es norma para esta procesión, siempre de frente y con dos cuadrillas de costaleros que, al mando de Martín Gómez y de Miguel Ángel Jaén como auxiliar, siguieron estrictamente el criterio establecido. En las representaciones eclesiástica y civil, fue el estreno en esta procesión en la ciudad del actual obispo diocesano José Mazuelos, echándose de menos una mayor presencia del Cabildo Catedral. También asistió la corporación municipal encabezada por la alcaldesa y representantes municipales del PSOE, PP y PSA.
La procesión fue la culminación de un día siempre extraordinario en la ciudad que fue fiesta local y especialmente para aquellos muchos que tienen a La Merced en su día como una cita ineludible. Desde primera hora de la mañana ya se palpó ese día tan especial en el epicentro de todo, la basílica con la Virgen en su paso dispuesta para el primer toque de llamador de la tarde que se dio cercana las siete de la tarde para aproximar el paso hasta el final de la nave central y casi a la altura de la puerta principal a la espera de que el cortejo siguiera avanzando hasta el instante en el que se ordenó a los costaleros iniciar la complicada maniobra de salida, en la que la estrechez de la puerta y la altura de ésta es siempre el primer obstáculo a salvar.
Todo se superó con eficacia para poder oír en la calle el himno de España y las primeras marchas que sonaron en la banda municipal de música. Esos primeros metros del recorrido supusieron también la recuperación después de dos años, del paso de la Patrona por su calle, la que ha estado cerrada por las obras de Santiago. Una vía que fue la más idónea para presentar los primeros instantes de la Virgen en su salida procesional.
Estética de casas vecinales encaladas con una calzada flanqueada por altos arbustos verdes ofrecen una estampa que no tiene comparación alguna con la alternativa usada estos años por la calle Muro. Ya en Santiago y viendo la cercana Porvera, se encaraba el recorrido central de la procesión con una alta presencia de jerezanos en las aceras que también aprovecharon la agradable tarde que hizo en lo climatológico para acompañar a La Merced.
Desde alameda del Banco en adelante se entró en el Jerez histórico, donde la clásica estampa de la Patrona en su paso se funde con un entorno exclusivamente jerezano. Lástima que la luz que para iluminar a la Virgen no haya otra alternativa en estos momentos que no sea la eléctrica, de esos pequeños focos situados en los dos varales delanteros del paso. Evidentemente si esa luz fuera de cerca, la estética sería bien diferentes. Algunos apuntan a que se debería estudiar la posibilidad de ampliar la mesa para permitir la colocación de algunos candeleros que den más luminosidad a la Virgen pero eso es incompatible con las medidas de los magníficos respiraderos que para este paso creó José Guillermo Carrasquilla con motivo de la coronación canónica que en 2011 cumplirá 50 años de su acontecimiento. Los instantes de su paso por Francos, San Juan y hasta Santiago volvieron a ser los elegidos por centenares de personas que siguieron la procesión por estas callejas tan angostas y de especial sabor a Jerez.
Ya en Merced y antes de la recogida se produjo el fervorín este año a cargo de Óscar Torres que arrancó con un 'Dios te salve María, la llena de gracia, un año más tu Jerez, se arrodilla ante tus plantas, y te rinde pleitesía', pidiéndole que 'nos ilumines, pues sin ti no somos nada, necesitamos de ti para ganar la batalla, a tanta y tanta injusticia que de este tiempo es la lacra y que encarcela a las gentes entre barrotes que amarran y anulan al ser humano privándoles de la gracia de vivir en libertad'. También se refirió a la juventud 'que vive bajo amenazas, guíalos por el camino de la luz y la esperanza para que nunca se pierdan y tengan la confianza', defendió la vida 'y rechazó a quien maltrata a esos seres indefensos con las manos atadas por una modernidad asesina y descarada a golpe de bisturí' y finalizó con 'te reza tu pueblo entero rompiéndose las gargantas con la toná de las coplas y el temblar de las guitarras se desmaya el martinete y la bulería te baila cumpliendo la tradición que, al volver hasta tu casa, cuando la noche ha extendido su manto de estrellas blancas, todo Jerez a tus pies, proclama mientras te canta ¡Viva la Virgen morena! ¡La Patrona de Jerez de la Merced coronada!'.
Con estos vivas finales del fervorín se puso el epílogo a otro 24 de septiembre junto a la Patrona. Así fue cómo un año más, Nuestra Señora de la Merced se paseó por la ciudad. Siempre la misma pero siempre diferente ya sea por detalles o momentos que superan a la rutina procesional para regalar a todos la presencia de Ella por unas cuantas horas y ante su Jerez de siempre.
Diario de Jerez