Hacer una buena fotografía lleva su tiempo. Daniel lo sabe. Con cuidado, encuadra la imagen, enfoca, baja la velocidad de obturación y listo. El fotógrafo aficionado mira la pantalla de su cámara réflex para cerciorarse de que todo se ha plasmado como él deseaba. En el centro de la imagen aparece María Santísima Reina de Todos los Santos. La luz del sol del atardecer que entra a través de las linternas del templo dominico hace brillar la corona dorada y las dos espigas de plata que la imagen luce en su mano derecha. «Perfecto, aquí todo listo», murmura para sí Daniel. El joven recoge su equipo de fotografía y se marcha a la siguiente iglesia, San Agustín. Allí le espera Nuestra Señora de la Amargura.
Daniel repitió ayer este proceso hasta siete veces con distintas vírgenes de la ciudad. No fue el único. Muchos fueron los cofrades que aprovecharon la jornada de ayer para visitar los montajes de cultos de las cofradías. El segundo fin de semana de septiembre ha despertado a las cofradías de su letargo veraniego.
Llega el otoño
Por todas las iglesias de la ciudad han florecido las conocidas popularmente conocidas como flores de septiembre. Con el fin del verano y la celebración de la festividad de la Natividad de la Virgen (el pasado 8 de septiembre), las cofradías engalanan a sus titulares marianas para celebrar triduos, besamanos y cultos.
Ayer, le tocó el turno a siete cofradías. Todos los Santos de Sagrada Cena, Amargura de Humildad y Paciencia, Angustias de Caminito, Lágrimas de Columna, Dolores de Servitas, Angustias de Ecce-Homo y Victoria de Expiración lucían engalanadas para los cultos en su honor.
La mayor parte de las Dolorosas ya habían iniciado sus cultos durante la semana y hoy les tocaba la Función Solemne como es caso de Todos los Santos.
Para otras hermandades, hoy era el primer día de los cultos, como es el caso de Caminito. Y otras continuarán sus cultos unos días más como es el caso de Servitas que llegará hasta el martes con su septenario.
Sin embargo, de todos ellas, una lució con especial brillo: la Virgen de Todos los Santos. Era su primer triduo desde que se bendijo hace un año y sus hermanos no quisieron descuidar ni un detalle. Estaban ansiosos por que todo saliera perfecto y así ha sido. Ahora les queda preparar el besamanos y el rosario de aurora para los días 16, 17 y 18 de octubre.
Quien también estaba ansioso porque todo saliera perfecto era Alberto de Vicente. El vocal de Formación, Caridad y Juventud del Caído pregonó ayer a María Santísima de la Victoria en la iglesia de la Castrense.
Él fue el encargado de poner el broche de oro a la jornada cofrade que se vivió ayer. En su disertación en prosa, desgranó sus sentimientos más profundos hacia una Virgen a la que está muy vinculado. De Vicente no será el último, en los próximos días habrá más hermandades que realicen sus cultos y pregones. El curso cofrade 2009-2010 ya ha empezado
La Voz