
El trabajo obtiene su recompensa y ayer los miembros de la hermandad de la Patrona acabaron satisfechos tras la salida procesional de Santa María de la Victoria. Las cosas marcharon bastante bien y se nota mejoría respecto a años anteriores. Esta es la línea de trabajo a seguir, pues aún quedan cosas que mejorar. Entre ellas el foco de la Virgen, en singular, porque uno de ellos se fundió y solo quedó uno que iluminaba una parte de la cara de la Virgen. Sin foco se veía la Virgen perfectamente y la parte iluminada perjudicaba más que ayudaba, así que la eliminación de estos focos debe ser el siguiente paso que debe dar la hermandad.

La iluminación eléctrica del trono, por acción u omisión, desapareció y es algo que hay que agradecer. El trono, lleno hasta los topes, anduvo especialmente bien la mitad del recorrido, ya desde la plaza de la Merced empezó el cansancio a hacer acto de aparición, pero aún así mejoró respecto a otros años. Otro detalle novedoso lo supuso el exorno de parte de calle Granada.

Y como titulamos, más gente que nunca, al menos que recordemos. Era una alegría ver como en la parte final de la calle que lleva el nombre de la Patrona hubiese bastante gente. Porque es normal que a la salida de la Catedral se llene y que en Larios cueste andar, pero no estamos acostumbrados a qué tanta gente acompañara a la Patrona hasta su Basílica. Entre ellos un grupo de sacerdotes, que marcharon desde el comienzo tras la Virgen de la Victoria, siendo los únicos que se mantuvieron, ya que el Cabildo Catedral como el resto de autoridades se despidieron en la Plaza Spínola.

El Obispo participó hasta ese punto en la procesión y después estuvo contemplando la procesión entre el público, presidiendo los rezos en la Basílica a Santa María de la Victoria al acabar la procesión. Está implicado en extender la devoción a la Virgen de la Victoria y en su homilía solicitó que en todas las iglesias de Málaga y provincia haya una foto de la Santísima Virgen y que la Basílica de la Victoria se convierta en centro de peregrinación, para ello sugerimos desde aquí, que no estaría de más que el Santuario y Basílica de la Victoria abriese mayor número de horas de lo que lo hace actualmente.

Musicalmente, la banda de Bomberos estrenó una marcha dedicada a la Virgen, compuesta por Miguel Ángel Gálvez, con la que se meció la Patrona al llegar a la plaza del Santuario. Por su parte, la banda de la Expiración dejó un buen sabor de boca, con un cuidado repertorio.

Sobre las doce llegaba la Virgen a su casa. Había razones para estar satisfechos, la mejora había quedado patente, ahora queda todo un año para seguir engrandeciendo a Santa María de la Victoria. Mientras llega el día perfecto, soñaremos con trono de madera dorado, todo el cortejo que acompaña a la Patrona hasta el final de la procesión, Catedral, Basílica y calles engalanadas, más petaladas y más gente. Soñar es gratis, pero bien que merecería todo esto y más la Virgen de la Victoria.






