
En la mañana del pasado domingo y una vez finalizada la eucaristía en la Catedral, la Virgen del Carmen fue llevada al puerto donde esperaría a la hora de ser embarcada para bendecir las aguas malagueñas antes de regresar para su procesión terrestre.
El corto trayecto entre el primer templo de la ciudad y el puerto fue acompañado musicalmente por la banda de música de la Expiración, que empezaba así una larga jornada.
Al llegar al puerto la Santísima Virgen fue expuesta en besapie, para lo que se formaron largas colas.






