
Durante todo el día 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, la Archicofradía del Perchel veneró a su Sagrada Imagen con un besamanos que comenzó en la madrugada, con la felicitación a Nuestra Señora del Carmen y que se prolongó durante todo el día.
La Virgen, que estrenaba nueva mantilla y un manto de sedas de colores restaurado, se dispuso delante del altar mayor, a ras del suelo, para que sus devotos pudieran ofrecerle un beso en su Divina mano, en la que portaba un cetro dorado.
La decoración floral era profusa, en tonos blancos que escoltaban a la Señora y a su Hijo y eran colocados por todo el altar mayor. En sus plantas eran colocados delicadamente pétalos de rosas blancas. En el lugar en el que la Virgen suele estar durante todo el año se dispuso un jarrón de azucenas y bajo éste una corona de plata y una media luna.

La Virgen del Carmen del Perchel tiene gran devoción y eso no cabe duda, ya que los percheleros y malagueños aguardaban largas colas para ofrecerle un beso a la Reina del Carmelo , y felicitarla en su día. Impresionaba ver a esta gran Imagen tan de cerca, poder contemplar su rostro, y el de su Hijo, que apoya su mano en el pecho de la Señora.
El día 16 es un día grande en el Perchel, la fachada de la Iglesia estaba adornada completamente y el barrio y Málaga prepara y engalana sus calles con banderas de colores carmelitas, para que la Virgen del Carmen luzca como lo que es el día 19, la Estrella de los Mares y sobre todo la Madre de Dios.



