Las ocho cofradías a las que la Agencia Tributaria ha requerido las cuentas de 2006, 2007 y 2008 van a pedir un aplazamiento para acudir todas el mismo día a presentar la documentación. El acuerdo lo tomaron anoche los hermanos mayores en una reunión convocada con carácter de urgencia por el Consejo de Hermandades para todas las corporaciones.
En ella se abordó el contenido de los requerimientos y la permanente expuso las diferentes gestiones que ha venido haciendo tanto con Hacienda como con el Secretariado Diocesano -un órgano superior designado por el obispo para tratar los asuntos de cofradías de toda la diócesis-. Además, el presidente del Consejo acudió acompañado del asesor fiscal del Cádiz Club de Fútbol, Martín José García Marichal, que se ofreció a colaborar en lo que las hermandades necesitaran.
Hacienda había dado a cada corporación un plazo de diez días para presentar en la delegación de Cádiz la documentación de los últimos tres años. Ahora, las ocho hermandades requeridas -Despojado, Sagrada Cena, Vera-Cruz, Piedad, El Huerto, Sanidad, Perdón y Expiración- van a solicitar la demora de ese plazo para acudir en bloque a la Agencia Tributaria, para así aunar antes criterios entre las ocho.
Precisamente, la Agencia Tributaria no quiso desvelar ayer a este periódico información alguna sobre por qué ha requerido a ocho cofradías gaditanas información sobre los movimientos económicos de los últimos tres años, como informaba en la edición de ayer. En lugar de eso, se limitó a dar una explicación breve pero contundente: "Pedimos información donde vemos indicios de fraude; lo que no quiere decir que exista fraude". Fueron las únicas palabras que Hacienda, que reconoció ayer que está haciendo requerimientos informativos a cofradías, "como se hace con cualquier contribuyente".
No obstante, el Consejo de Hermandades ha insistido en que el fin que persigue la Agencia Tributaria no serían posibles irregularidades en la contabilidad de las cofradías, sino una práctica de los talleres artesanales que no se ajustara a las normativas fiscales. El vicepresidente del organismo, Juan Carlos Jurado, explicó ayer que tras haber mantenido contactos con la delegación de Hacienda en Cádiz han aclarado que lo que buscan "son los proveedores" de las hermandades. Asimismo, Jurado también reiteró que según la Agencia Tributaria la elección de las ocho cofradías se habría hecho de forma aleatoria (salvo en el caso del Despojado, donde su reciente fundación habría sido determinante a la hora de quedar incluida en el paquete de requerimientos).
El asunto ha llegado también a manos del Obispado. Según informa el propio Consejo, la encomienda del Obispado a las ocho cofradías sería la de colaborar con la Agencia Tributaria en todo lo que fueran requeridas, coincidiendo con la intención mostrada por los propios hermanos mayores, que ya manifestaron su tranquilidad al respecto. Al mismo tiempo, la Iglesia diocesana va a consultar los hechos ocurridos con la Conferencia Episcopal Española, a fin de marque unas directrices a seguir.
Precisamente, la Conferencia Episcopal ya tuvo conocimiento de estos hechos hace unos meses, cuando Hacienda requirió documentos a diversas hermandades sevillanas y cordobesas. En Sevilla, concretamente, ocurrió poco antes de la pasada Cuaresma; mientras que en Córdoba el requerimiento llegó a las corporaciones hace escasamente un mes. En los dos casos, después de que las hermandades presentaran a la Agencia Tributaria la información requerida no se ha sabido nada de los posibles movimientos o decisiones de Hacienda.
Diario de Cádiz