Las cofradías cordobesas que han sido requeridas por la Agencia Tributaria para que entreguen las cuentas correspondientes a los dos últimos ejercicios económicos han comenzado a cumplir con este trámite. Cada una de ellas cuenta con el plazo de diez días, dependiendo de la fecha en que recibieron la misiva. El presidente de la Agrupación de Hermandades, Juan Villalba, comentó ayer que este plazo se ha cumplido con total normalidad y que a ninguna de ellas se le ha puesto reparo alguno.
Esta inspección, que se realizó el pasado febrero en una veintena de cofradías sevillanas, tiene como objetivo detectar la presencia de posibles talleres artesanales clandestinos que realizan competencia a otros que sí están dados de alta.
Este asunto también estuvo presente en la asamblea que anoche celebró la Agrupación de Hermandades como cierre del presente curso cofrade. Aunque este asunto no figuraba en el orden del día de la reunión, sí estuvo presente en el desarrollo de la misma y a los hermanos mayores presentes se les transmitió la "tranquilidad" con que se está viviendo esta situación en el seno del colectivo. El presidente de este organismo, Juan Villalba, ya señaló a este periódico que la selección se había realizado de forma "aleatoria" y que no había nada que temer, puesto que no había nada que ocultar. Los requisitos solicitados son los mismos para todas las hermandades: las cuentas de los años 2007 y 2008. Cuando se recibieron las primeras cartas se puso el asunto en conocimiento del Obispado, que, a su vez, lo elevó a la Conferencia Episcopal. La respuesta de este órgano ha sido que se cumpla con normalidad con lo que pida la Agencia Tributaria.
Todas las hermandades tienen la obligación de presentar ante el Obispado cada año las cuentas correspondientes al ejercicio económico anterior, una vez que esta documentación cuenta con la aprobación del cabildo general de hermanos. De este modo, la Diócesis ejerce un control directo sobre los movimientos económicos de estas asociaciones públicas de fieles.
En los últimos años, algunos talleres artesanales andaluces, fundamentalmente de orfebrería y bordados, han alzado la voz para denunciar la situación que se da en su sector. En concreto, se quejan de que a la hora de que las hermandades piden presupuesto para la realización de alguna pieza -que en general consiste en varios miles de euros- hay talleres que presentan ofertas muy atractivas para las estrechas economías cofrades con la ventaja de ahorrarse toda la parte fiscal.
El Día de Córdoba