Triduo y ofrenda floral en su honor se han celebrado, durante esta semana, en honor de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en esa otra presencia, en imagen de terracota que la presenta dolorosa, con cuenta en la ciudad. La Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón se ha visto, por primera vez, celebrando la fiesta de su titular mariana en las naves de la Santa Iglesia Catedral.
Ayer sábado, en el seno de la última jornada de estos cultos y día de la fiesta onomástica de la Virgen, tuvo lugar esa expresión de fervor mariano convertido en ofrenda de ramos de flores. La novedad de estos cultos en el primer templo diocesano, algo que ya había ocurrido con los actos religiosos cuaresmales o la propia salida procesional del pasado Domingo de Ramos, ha caracterizado esta convocatoria.
Otras actividades han venido acompañando a las celebraciones religiosas en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro. Así, el fin de semana anterior celebraron los jóvenes un trofeo de futbito que los enfrentó a los de la Hermandad de las Tres Caídas. Ya en los mismos días del triduo tuvo lugar el III Trofeo de Dominó Memorial Enrique Guillén o, ayer mismo, una caracolá que los llevó a los exteriores de la ermita de Guía.
La Voz