La cofradía del Santo Sepulcro quiere volver a cambiar de sede canónica. En 1963 abandonó la Victoria para trasladarse a Los Mártires, donde las imágenes están expuestas al culto desde entonces. En estos días está a la espera de conocer cuál va a ser el destino de la capilla de la Abadía de Santa Ana, una vez que las monjas del Císter han salido de ella, para iniciar los trámites que permitan establecerse en este templo, muy cercano a la casa hermandad y donde la cofradía lleva varios años celebrando misas mensuales.
El hermano mayor, José María Souvirón, explicó que la corporación tiene la intención de permanecer en el Císter, que la cofradía se encargaría de mantenerlo abierto y de acometer las obras que fueran necesarias, ya no sólo para construir una capilla, sino para conservar este histórico edificio de más de cuatro siglos de historia. “El problema es que, ahora mismo, no sabemos a quién dirigirnos”, añadió Souvirón, que también desconoce cuándo podrá cristalizar esta aspiración ni qué posibilidades reales existen de que se convierta en una realidad.
El Obispado ha solicitado hacerse cargo de la capilla de la Abadía para que siga prestando servicio religioso. Por su parte, el Ayuntamiento de Málaga ha expresado su intención de expropiar el antiguo convento para continuar su actividad museística, que se puso en marcha gracias a una importante subvención municipal de más de un millón de euros a través de la entidad Promálaga. Este museo incluye algunas piezas de Pedro de Mena (enterrado en el templo) y su círculo de imaginería (como sus hijas, que profesaron en este cenobio su vocación), pero sobre todo fondos pertenecientes a la propia orden del Císter en Málaga. IU también ha entrado en este batiburrillo de declaraciones y ha pedido que la Iglesia ceda gratuitamente la Abadía.
La última propuesta la ha planteado el grupo municipal socialista en el Consistorio malagueño, que pedirá en el próximo pleno que el edificio se dedique a un centro de interpretación y documentación dedicado a la figura de este importantísimo imaginero y el Barroco, como homenaje al artista.
La Opinión de Málaga