Desde hace varios años existe una latente preocupación por engrandecer la festividad del Corpus en Cádiz, celebración que gozaba de una gran tradición y raigambre a principios de siglo pero que, posteriormente, por inercia y dejadez, fue perdiendo señorío, circunstancia que se produjo de forma casi paralela a su traslado en el calendario del Jueves al Domingo.
Entre las novedades progresivas que se fueron introduciendo para su engrandecimiento cabe destacar la elaboración de la alfombra de serrín confeccionada por los jóvenes de las hermandades gaditanas y la instalación de altares a lo largo del recorrido de la Custodia. Al principio eran varias las cofradías gaditanas que se sumaron a la propuesta y contribuyeron a que el itinerario estuviera dotado de una mayor brillantez. Sin embargo, desde hace varios años se ha ido notando un descenso progresivo hasta el punto de que, en esta ocasión, tan sólo Sagrada Cena, Medinaceli y Perdón han sido las que han instalado imágenes de sus respectivas corporaciones.
En el caso del Corpus de este 2009, la nota curiosa ha venido protagonizada por particulares que han decidido contribuir, a su manera, con la celebración de la fiesta, a través del traslado de tres imágenes de la Virgen que han sido ubicadas en diversos lugares del recorrido. Para ello han utilizado pequeños pasos.
Su colocación no puede pasar desapercibida porque en primer lugar supone una cierta contradicción con el sentido real de la festividad del Corpus que no es otro que la Exaltación del Santísimo Sacramento. Bien es cierto que no es la primera vez que se instalan altares de Vírgenes en el recorrido, aunque sorprende que iguale casi en número a los montados por las propias hermandades y cofradías. Además, el hecho de que sean de particulares obliga a un estudio posterior a la autoridad competente que será la que tenga que determinar y tomar decisiones, ya que se pueden producir excesos en el futuro.
A este respecto, el Consejo de Hermandades, en palabras de su presidente en funciones, Martín José García, mostraba su posición favorable en cuanto a la instalación de altares de Vírgenes. «Todo lo que sea embellecer la fiesta está bien y pese al sentido religioso que tiene el Corpus es importante que el pueblo participe también en la celebración y si es con la instalación de altares mucho mejor».
En relación a otros aspectos referentes a la procesión del Domingo, García se quejaba «de la falta de acuerdo con los vecinos de Compañía para poder instalar toldos en esta calle». En cuanto a la colocación de palcos en la plaza de San Juan de Dios destacó que han aportado «comodidad y es una manera de acercar la celebración a lo que era antaño».
Finalmente, en cuanto al nuevo recorrido de este año señaló que «se me ha hecho corto» y felicitó a las personas que intervinieron en el cortejo ya que ha «habido más orden, aunque hay pequeños detalles que se tienen que ir puliendo con el tiempo», para terminar añadiendo que «hubo mucha afluencia de público al principio y bastante menos al final, como consecuencia del calor».
La Voz