La procesión del Corpus Christi recorrió ayer las calles más céntricas de El Puerto. El cortejo salió de La Prioral después de una misa en la que participaron numerosos fieles, oficiada por el párroco Diego Valle Serrano. Las campanas anunciaron el inicio de la procesión, en uno de los días grandes para la Iglesia, en el que se celebra la exaltación del sacramento de la eucaristía.
El recorrido procesional no ha variado respecto a ocasiones anteriores, aunque es destacable como la festividad del Corpus adquiere cada vez mayor relevancia. Tanto el Ayuntamiento como las hermandades han participado en la labor de engalanar las calles por donde discurre el cortejo, en lo que viene trabajando desde hace ya varios días la Concejalía de Fiestas.
El esmerado trabajo realizado por las hermandades en el exorno de los altares y balcones dan idea del auge que está alcanzando esta festividad, en la que se funden arte y tradición religiosa.
El cortejo con la custodia salió de la Iglesia Mayor hacia las ocho y media de la tarde, bajando hacia la calle Palacios, para enfilar posteriormente la calle Larga, dentro de su recorrido. Lo aguardaba un público muy numeroso, pese al calor de la tarde. Abría el cortejo la banda de tambores y cornetas del Santísimo Sacramento, seguida de varios cientos de niños y niñas ataviados con sus trajes de primera comunión, que han recibido este año por primera vez la eucaristía. Una representación de todas las hermandades, detrás de sus respectivos estandartes, discurría en mitad del cortejo procesional, en el que no faltaron numerosas mujeres ataviadas con las clásicas mantillas. Ya a cierta distancia, apareció la custodia de plata que contiene la Sagrada Forma, custodiada por sacerdotes de distintas parroquias de El Puerto y precedida por monjas de las congregaciones religiosas. Cerrando la comitiva se encontraba la Corporación municipal presidida por el alcalde Enrique Moresco. Acompañaban a estas autoridades civiles y religiosas los concejales de IP Silvia Gómez y Juan Gómez, cerrando el cortejo una segunda banda de música.
Por otra parte, anteanoche se falló el premio del concurso de altares y balcones, que ha obtenido la parroquia de San Francisco en ambas modalidades. El segundo premio de altares fue concedido a la hermandad de Jesús Cautivo, mientras el tercero lo obtenía La Soledad. En cuanto a la decoración de balcones, el segundo premio correspondió a la asociación de belenistas Ángel Martínez, y el tercero fue para la hermandad de la Oración en el Huerto.
Diario de Cádiz