La Isla vivió -y disfrutó- ayer de una tarde de Corpus distinta, una fiesta religiosa venida a menos en los últimos años que ayer, sin embargo, deparó interesantes novedades.
Primero, el itinerario excepcional que el cortejo que acompañó al paso de la Custodia tuvo obligadamente que hacer ante el avanzado estado de las obras del tranvía metropolitano que desde hace meses se desarrollan en la calle Real y que ayer impidieron realizar el recorrido clásico, el de La Isla del centro.
El cambio, sin embargo, permitió contemplar la procesión del Corpus por calles y rincones por las que nunca, hasta ahora, había pasado: Capitanía, las Carmelitas, las Capuchinas...
Y luego, la presencia de la imagen del Patrón San José, que tras veinte años de ausencia, regresó al cortejo eucarístico para engrandecerlo y, por ende, potenciar la festividad. Procesionó sin música, sobre su nuevo paso -el que estrenó en la salida del pasado 1 de mayo- y entre las hermandades de Ecce-Homo y Perdón para mantener así cierto equilibrio entre los tres pasos que procesionaron ayer tarde por las calles de la ciudad.
El primer anuncio de la llegada de la festividad del Corpus llegó bien pronto. A las siete y media de la mañana, las puertas de la iglesia conventual del Carmen se abrieron para dejar salir el paso de la Patrona, que inició así su tradicional rosario de la aurora de ida hacia la Iglesia Mayor Parroquial para participar por la tarde en la procesión del Santísimo. Como siempre, fue una cita multitudinaria. Cientos de fieles y devotos acompañaron a la Virgen en su camino hacia el centro de La Isla.
La mañana fue de preparativos. En los altares instalados a lo largo del recorrido, en los exornos de los balcones y fachadas... En Capitanía, junto al busto del beato Marcelo Spínola se instaló el altar principal de la festividad, el que cada año monta el Ayuntamiento en la plaza del Rey y que, en esta ocasión, presidió la imagen de la Virgen del Rosario de la Orden Seglar de los Siervos de María (Servitas), que en la tarde del sábado fue trasladada desde la Iglesia Mayor en una procesión que contó incluso con el acompañamiento de la Banda de Música Municipal. Era un gesto para vincular la festividad del Corpus Christi a la celebración del 250 aniversario fundacional que la fraternidad conmemora este año.
Y por la tarde, a las seis, el clero local se unió en la concelebración de la función religiosa dedicada a la festividad del Santísimo que tuvo lugar en la Iglesia Mayor antes de iniciarse en torno a las siete la tradicional procesión del paso de la Custodia.
Fue una tarde bastante calurosa, veraniega, que sin embargo contó con una gran afluencia de público en las calles del recorrido del Corpus, que siguió atentamente al procesión. Momentos especialmente emotivos fueron el paso de la procesión junto a los jardines de Capitanía y también por el convento de clausura de las Capuchinas.
Diario de Cádiz