Hoy será un día histórico para la hermandad del Rocío portuense. Como cada año, cumplirá con la tradición de presentarse ante la matriz de Almonte, tal y como están obligadas todas las filiales para no perder su antigüedad. Pero la de hoy será muy especial. El Puerto no postrará su simpecado en el puesto trigésimo segundo de las filiales, tal y como tiene asignado por su fecha de erección canónica (fue refundada en 1959). Hoy lo hará la primera, junto con Villamanrique de la Condesa, la filial que presume de ser "la primera y la más antigua" de todas las hermandades rocieras.
Esta extraordinaria presentación será uno de los actos centrales y más esperados del cincuentenario de la refundación de la filial portuense , cuyo programa de actos se está desarrollando desde el pasado año y que acabará el próximo 21 de junio con una eucaristía pontifical en el Castillo de San Marcos.
La actividad comenzará más pronto de lo habitual en la casa de hermandad de El Puerto en la aldea de Almonte, a la que llegó en la tarde de ayer. La filial tiene previsto salir de ella con su carreta del simpecado en torno a las diez y media de la mañana. El encuentro con la filial manriqueña está fijado para las once en las inmediaciones de la casa de hermandad de Pilas (ubicada en la confluencia de la plaza de Doñana con el camino de los Llanos).
A partir de ahí, ambos simpecados irán juntos hasta la puerta principal de la ermita del Rocío, donde, a las doce, se iniciará el rito de la presentación de cada sábado previo a Pentecostés donde estará esperando una representación de la junta de gobierno de la matriz de Almonte. El procedimiento es: primero la banda de música interpretará el himno nacional. Acto seguido se rezará la salve y, en último lugar, se gritarán los 'vivas' a la Virgen. Posteriormente, la filial portuense tiene previsto acompañar a la de Villamanrique hasta su casa de hermandad. Una vez se despidan de la manriqueña, los romeros portuenses regresarán a su casa de hermandad donde está previsto celebrar una convivencia. Además, se descubrirá un azulejo en la fachada de la casa de hermandad que rememorará la jornada de hoy.
La filial portuense llegó ayer por la tarde a El Rocío, tras un día de intenso calor. La complicación de la última jornada de camino estribaba en tener que adelantar a la hermandad de Sanlúcar dentro del coto, un cortejo que suele ser el más numeroso, y a la vez el más desordenado, de los que hacen el camino de Cádiz. Para ello, la cofradía contó con el apoyo de la Guardia Civil que ayudó a que este adelantamiento se hiciera con las menores complicaciones posibles. A las cinco y media de la tarde, el simpecado de la portuense llegaba a la casa de hermandad tras dos días de camino.
Diario de Cádiz