La hermandad del Rocío de Cádiz saldrá sobre las cuatro y media de esta tarde del coto de Doñana, en el que entró el martes por la tarde y por el que ha recorrido 45 kilómetros, para llegar a su casa en la aldea almonteña, que ha sido sometida a una amplia restauración, contando para ello con la colaboración del Ayuntamiento.
En concreto se han renovado las redes de saneamiento y electricidad y se han enlozado y pintado los dos patios. También se ha colocado en el porche un zócalo de piedra ostionera.
Ayer, en el camino, al calor se unió el difícil tránsito por las arenas que revolvía el fuerte viento de levante, mientras que los miembros de la asociación rociera de Guadalcacín, que cruzan Doñana con Cádiz, echaban en falta la presencia de Jesús Bernabé Jiménez, fallecido el pasado martes en un accidente doméstico en Jerez, cuando se disponía a unirse a la comitiva.
Diario de Cádiz