miércoles, 27 de mayo de 2009

La misa de romeros, presidida por el obispo diocesano, Antonio Ceballos, que concelebró con el párroco de San José y director espiritual de la hermandad de El Rocío, Oscar González Esparragosa, y el coadjutor del templo, el franciscano José Luis Millán, fue el prólogo de la jornada más esperada del año por los romeros gaditanos, la de su salida hacia la aldea almonteña para participar en la romería que se celebra el próximo fin de semana.

El sonido de los cohetes, junto a los de los pitos y el tamboril, fue el despertador para muchos de los vecinos de la feligresía de San José, que también acudieron a presenciar la salida del Simpecado del interior del templo para ser colocado en su carreta, que este año estrena los dos arcos laterales, realizados en plata de ley por Orfebrería Villarreal de Sevilla. También el techo de la misma ha sido forrado de tela de color granate con unas estrellas.

Luego se formó la comitiva, precedidas por efectivos de las Policías Local y Nacional, que abrían las insignias y banderas de la hermandad, a la que seguían los miembros de la junta de gobierno, así como ambos sacerdotes, el teniente de alcalde delegado de Fiestas, Vicente Sánchez, y Francisco Muriel, por el Consejo de Hermandades.

Tras la carreta con el Simpecado se situaban los romeros y numerosas mujeres vestidas de flamenca. Unas 650 de ellas se concentraron después, un años más, en El Sotillo, en Chiclana, para celebrar una fiesta rociera a beneficio de la Fundación Dora Reyes.

Después de recorrer la Avenida y la Cuesta de las Calesas, el cortejo llegó poco después de las diez de la mañana a la plaza de San Juan de Dios donde, ante el Ayuntamiento, la alcaldesa realizó una ofrenda floral al Simpecado y se sumó a la presidencia del cortejo, Sopranis arriba hacia la iglesia de Santo Domingo.

En el santuario dominico, lleno de personas, con la imagen de la Virgen del Rosario, Patrona de Cádiz, a los pies del altar mayor, recibió a la comitiva el superior de la comunidad, Pascual Saturio, que les deseo un buen camino y un feliz Rocío, y les rogó que le pidieran a la Patrona de Almonte "que nos mire con misericordia, porque Ella nos acoge siempre con cariño".

Después se cantó la Salve y se intercambiaron vivas a ambas advocaciones marianas, Rosario y Rocío, rematados con aplausos de los presentes.

El sacerdote dominico aludió a la presencia en el templo de dos alcaldesas, "la Perpetua y la nuestra", y pidió rezar una Ave María por los gobernantes, a la que siguió el canto de la salve de la hermandad de Cádiz, compuesta por Enrique Láinez Ariza, reproduciéndose los vivas y los aplausos.

En la iglesia se encontraba el rociero jerezano Andrés Cañadas Salguero, que este año ha pronunciado el pregón de la hermandad de la capital, y que se sumó al cortejo en su salida de la ciudad.

Una vez superada de nuevo las Puertas de Tierra, la comitiva rociera se adentró por Bahía Blanca hacia el barrio de San Severiano y llegó al de Trille alrededor del mediodía, rezándose el Angelus ante la imagen de María Auxiliadora situada a la entrada del colegio salesiano San Ignacio.

Después continuaron hacia la salida de la ciudad, cruzaron el Puente Carranza y almorzaron en los pinares del Río San Pedro, desde donde sobre las cuatro de la tarde partieron en caravana hacia Sanlúcar.

Manuel Montaño, el hermano mayor, que se encuentra convaleciente, se acercó hasta Sanlúcar para despedirse de los romeros gaditanos antes de que estos cruzaran el Guadalquivir en la playa de Bajo de Guía y llegaran a la de Malandar, al otro lado del río, para adentrarse en el coto de Doñana y pasar la primera noche en Las Marismillas, tras recorrer los primeros seis kilómetros por las arenas.

 

Diario de Cádiz


Publicado por elpretorio @ 17:17  | Cádiz
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