lunes, 25 de mayo de 2009

Han pasado sólo cinco años desde que la Madre del Redentor -la primera Virgen del autor cordobés Miguel Ángel González Jurado- fue rebautizada como Nuestra Señora de la Salud y su devoción se ha visto incrementada de una forma bastante notable. Esta imagen, que presidió ayer un elegante altar montado en la entrada de la parroquia de Santa Victoria con motivo de la celebración de su besamanos, ha contribuido a rescatar el fervor a la advocación que da título y fecha a la Feria de Mayo. Este trabajo se vio ampliamente respaldado por los numerosos ciudadanos -la mayoría procedentes del propio barrio de El Naranjo- que acudieron al templo para rendir tributo a la titular de la Hermandad del Cristo de la Agonía.

Muchos fueron los detalles utilizados por esta corporación para realzar la majestad de su titular. La Virgen de la Salud se presentó en la parte central de un altar situado a la entrada del templo, entre las dos hileras de bancos. Coronada y tocada con un manto de terciopelo verde, la imagen tenía en su mano derecha una medalla dorada de la hermandad, mientras que de la izquierda colgaban algunos de los rosarios donados por sus fieles. La imagen se ubicó además delante de una escalinata con alfombra roja que conducía a un trono con respaldo de color rojo y con la S de Salud bordada. Entre la Virgen y su trono hubo además cuatro ángeles -propiedad de la Hermandad del Socorro- y un juego de jarras de la Caridad.

Gustó -y mucho- la escena mariana de Santa Victoria, diseñada por el cofrade Francisco Reyes y montada por él mismo con la colaboración de un nutrido grupo de hermanos de esta corporación de El Naranjo. Los fieles que paseaban por la calle Agustín Molina parecían clavar su mirada en la titular y muchos de ellos se detenían para besar su mano. "Es el mejor regalo que se le puede hacer a la Virgen", comentó uno de los integrantes de la junta de gobierno de la Agonía.

Tras besar su mano, y después de una reverencia a la que no pocos ya proclaman como la Reina de El Naranjo, parecía inevitable que la mirada se detuviera en el resto de elementos del altar, iluminado en la parte donde se encontraba el trono. Fueron gestos que enorgullecieron a los hermanos que colaboraron en el montaje de la escena. Tampoco faltaron las lágrimas durante el besamanos, sobre todo las derramadas en las mejillas de los mayores del barrio, aquéllos que aún recuerda con nitidez los años en los que el párroco Agustín Molina, conocido como el Padre Ladrillo, trabajó junto a un grupo de cofrades de El Naranjo por acrecentar el culto a los titulares de la Agonía.

La hermandad ha crecido mucho desde entonces, pero sobre todo la devoción a su Virgen, pese a que aún no sale en procesión el Martes Santo tras el crucificado de la Agonía. Momentos como el vivido ayer en Santa Victoria permiten "soñar" con una estación de penitencia presidida por ambos titulares, el Cristo sobre el paso renacentista que está tallado José Carlos Rubio y la Virgen bajo un palio, como así lo expresó otro de los componentes de la junta de gobierno.

El homenaje a Nuestra Señora de la Salud no terminó, sin embargo, en el solemne besamanos. Hoy, a partir de las 20:30 y con motivo de la festividad de la Salud, tendrá lugar la celebración de la misa, que será oficiada por el vicario general Fernando Cruz Conde. Para este momento, la cofradía espera que la parroquia se llene con el mayor número de fieles posible "para rendir el tributo que se merece". Además, horas antes de la ceremonia que oficiará Cruz Conde la cofradía ofrecerá la posibilidad de besar nuevamente a su titular antes de que regrese a la capilla que ocupa en la sede canónica.

 

El Día de Córdoba


Publicado por elpretorio @ 15:40  | Córdoba
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