La de ayer volvió a ser una nueva jornada cofrade en las primaveras de la localidad, gracias al grupo Cruz de Mayo de la Hermandad de Nuestro Padre Jesucristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén, Santo Crucifijo de la Salud, Nuestra Señora de la Estrella y San Juan Bautista de La Salle.
Aunque no presentó ningún estreno en lo que a enseres se refiere, la procesión de la Cruz de Mayo incorporó ayer la invitación realizada a los niños que han hecho la Primera Comunión este año en el colegio La Salle para que procesionaran junto a la hermandad, un cortejo que también estuvo compuesto por una representación de los grupos jóvenes de las cofradías de la ciudad y de otras hermandades lasalianas de Andalucía.
El paso, en el que procesionó la Cruz cedida por la Hermandad de Vera Cruz con la que dicha corporación desfilaba antes de la restauración del Cristo, obra de Guzmán Bejarano, presentaba un exorno de claveles rosas, con un centro de rosas color champán a los pies de la Cruz, simbolizando el comienzo de la vida.
Fueron los sones de la Agrupación Musical Ecce Mater de Cádiz los que acompañaron al cortejo durante su procesionar por el centro y por la barriada Santa Ana, siendo la agrupación de costaleros del grupo joven de la hermandad la encargada de portar el paso dirigido por el capataz Francisco Javier Rodríguez.
Diario de Cádiz