La iglesia de San Mateo recibió ayer la visita de medio millar de niños, aproximadamente, nacidos en el último año. Como manda la tradición, los padres llevaron hasta el templo aracelitano a sus hijos para que pasaran bajo el manto de la Virgen de Araceli, Patrona de Lucena.
El acto, que se viene celebrando en las últimas décadas, tiene por objetivo ofrecer la protección de la Virgen a los niños e inculcarles la devoción a la Madre.
Los pequeños devotos recibían posteriormente de manos de la Aracelitana Mayor, María Teresa Torres, y de la Corte de Honor, una estampa con la imagen de la Virgen de Araceli y una medalla, cortesía de la Archicofradía de María Santísima de Araceli.
Este no fue el único acto celebrado ayer en torno a la Patrona de Lucena. A las 7.30 horas comenzó el rosario de la aurora en el que participaron numerosos aracelitanos acompañados del coro de los campanilleros, que hicieron el recorrido desde la ermita de Nuestra Señora de la Aurora hasta la iglesia de San Mateo.
ABC Córdoba