Ha llegado el momento de plantearse la Semana Santa actual. En realidad, lo de la carrera oficial no está aún superado, ni mucho menos, en el mundo cofrade. Mientras unos siguen apostando una y otra vez -y no se dan por vencidos- por el cambio de sentido, otros tienen claro (y no hay quién les convenza de lo contrario) de que la carrera oficial debe discurrir por otro itinerario, y otros rechazan contra viento y marea cualquier cambio de la actual disposición y callejero, el debate ha dado un paso más arriba. Ahora ya no se plantea si las cofradías deben discurrir de Catedral a San José, o viceversa o pasar por itinerarios alternativos; las dudas giran en torno al día de salida de algunas cofradías.
Es el debate de la reestructuración de la Semana Santa. Un hecho que viene siendo notorio desde hace años pero que hasta ahora no ha empezado a tratarse. Sanidad ha tomado la iniciativa al manifestar su intención -si los hermanos lo aprueban en el cabildo próximo- de abandonar la Madrugada del Viernes Santo, Medinaceli también se expresó poco antes de la Cuaresma en los mismos términos. No son éstas las únicas cofradías que debían plantearse un cambio de día. Más bien, el Consejo debería proponer la posibilidad de estudiar y analizar un replanteamiento de la Semana Santa actual -en cuanto a día, recorrido y orden de salida se refiere- para convertirla en más brillante y lucida.
SÁBADO SANTO. A Sanidad y Medinaceli se une también el tímido interés de Santo Entierro por trasladar su salida procesional al Sábado Santo.
Y éste es precisamente el tema que debe plantearse el Consejo, algunas cofradías y la Iglesia diocesana. ¿Sería posible que la Semana Santa de Cádiz finalizara un día más tarde? O lo que es lo mismo, ¿es viable que el Sábado Santo haya procesiones en la calle?.
LOS ARGUMENTOS. Son varios y con fundamento a favor de las salidas procesionales el Sábado Santo, claro está. Al margen de la posibilidad de que los cofrades disfrutaran de un día más de procesiones de Semana Santa, la ciudad entera se vería beneficiada si se llegara a plantear o aprobar esta posibilidad.
Sería más beneficioso para cofradías como el Santo Entierro, que parecen no encontrar su sitio el Viernes Santo y que encuentra diferentes problemas de protocolo u otros derivados de retrasos en carrera oficial... que perjudica a la participación del resto de hermandades o de instituciones.
Igualmente, la posibilidad provocaría que hubiera un día más de venta de sillas y palcos, lo que sin duda beneficiaría al conjunto de todas las hermandades de penitencia, que verían aumentados los ingresos que se reparten cada año por la venta de estas localidades situadas en la carrera oficial para presenciar el paso de los cortejos.
Un tercer flanco que se vería ampliamente beneficiado sería la hostelería. Algunos empresarios consultados por este periódico no tienen dudas al respecto, ya que aseguran que el Sábado Santo es un día de muy poca clientela actualmente, pero que con cofradías en la calle la situación cambiaría.
LA IGLESIA. ¿Y qué piensa la Iglesia de todo esto? Durante años se ha esgrimido el argumento de la imposibilidad de procesionar el Sábado Santo. Cierto es que en la diócesis existe un decreto promulgado en tiempos de Félix González del Moral, argumentando en el mismo que la jornada del Sábado Santo debía servir para la reflexión de cara a la Pascua y que las procesiones interferirían en la celebración de la Vigilia Pascual en cada iglesia. Pero fuentes del clero cercanas al obispo han comentado ahora que "si las razones varían, también pueden cambiar las normas".
En el lado negativo, hay que apuntar el rechazo del obispo a que la magna prevista para el año que viene en San Fernando se celebre el Sábado Santo. La clave, quizá, estaría en asegurar unos horarios de salida, entrada y paso por carrera oficial que permitieran la normal celebración de las vigilias (al filo de la medianoche) y que posibilitaran las procesiones el Sábado Santo con cofradías cuya imaginería representara escenas de la Pasión posteriores a la muerte del Señor (Servitas o Descendimiento, por ejemplo).
CONCLUSIÓN. En definitiva, que con el interés mostrado por Santo Entierro, si en el Consejo y en algunas cofradías se plantea la posibilidad y si se dialoga una postura de común acuerdo con la Iglesia diocesana -como de hecho parece pretender alguna de las candidaturas al Consejo- no parece tan imposible que el Sábado Santo se pueda disfrutar en Cádiz con dos o tres hermandades en la calle. La ciudad entera se vería beneficiada y el final, por tanto, se retrasaría un día.
Diario de Cádiz