El pregonero de Gloria, Luis Hernández, defendió ayer el protagonismo y el peso histórico de todas aquellas cofradías que no pertenecen al grupo de las de Penitencia y que, por tanto, no tienen su acto central en Semana Santa. El exaltador, sucesor de Antonio Rodríguez Carretera tras el atril de la iglesia de la Magdalena, se detuvo en la trayectoria centenaria de algunas de estas corporaciones y destacó la devoción popular de los cordobeses hacia imágenes como el custodio San Rafael y la Virgen de la Fuensanta -patrona de la ciudad-, entre otras, para resaltar el papel de las cofradías de Gloria tanto en ésta como en otras provincias. Los momentos más emotivos estuvieron dirigidos a las Vírgenes del Rocío y de Gracia, ésta última de Fuente Obejuna, al ser las titulares de dos de las hermandades a las que pertenece.
Hernández, también integrante de las cofradías de los Dolores y el Nazareno de Fuente Obejuna, inició el pregón con una salutación a las advocaciones de Gloria, a las que agradeció "todo lo que recibo cada día". También subrayó en esta primera parte que se sentía "orgulloso" de haber sido la persona elegida por la Agrupación de Hermandades para pronunciar una exaltación que sirve desde 2002 -año del primer pregón, a cargo de Miguel Castillejo- para abrir el calendario de Gloria.
El eje central del pregón fue, sin embargo, la referencia histórica a estas hermandades -agrupadas o no-. Comenzó por la de la Virgen del Rayo, que celebra la primera procesión de Pascua en la capital, y continuó con las corporaciones de San Álvaro y la Virgen de Linares, que celebran sus fiestas entre abril y mayo. Hernández, acompañado musicalmente por la Banda de la Estrella, dedicó unos versos a la Virgen del Rocío e invitó a participar en su romería.
El exaltador cerró con unos versos a la Fuensanta: "Y en tu ermita estás, Fuensanta. Existen muchos caminos pero todos nos llevan hasta tus plantas", declamó.
El Día de Córdoba