Que nadie se alarme, no ha sido un sueño. Seguimos estando en Cuaresma y cada vez la Semana Santa está más cerca. Pueden dormir todos tranquilos que el proceso sigue los plazos establecidos y en dos semanas alcanzaremos nuestra particular gloria. Que nadie en mitad de la noche se levante soliviantado porque crea que su hermandad está en la calle y él mientras tanto en casa durmiendo. Por si con mirar el calendario no le basta, que acuda a un templo donde en su interior podemos ver un palio montado, esa señal es inequívoca de que aún estamos en las vísperas.