lunes, 09 de marzo de 2009

A algunos que se denominan cofrades no los entendemos. Cuestionan todo lo concerniente a su ciudad, pero alaban cualquier cosa de otra. Acomplejados, hasta cambia su acento para así creerse algo que no son. Mucho criticar y poco hacer. Mucha pega y pocas soluciones. Mucho creerse que son geniales y no se dan cuenta de que nadie los soporta. Todo lo de afuera es mejor, pero no luchan por lo suyo. No dejan títere con cabeza cuando abren la boca,  porque pocas cosas se salvan al no cumplir con todos los preceptos de antigüedad, valor o calidad, pero se tienen que esconder cuando les toca hablar de su hermandad, porque todo lo que achacan a las demás es perfectamente aplicable a las suyas.


Publicado por elpretorio @ 0:13  | La cuenta atrás
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios