
Por primera vez se celebran cultos en honor del Santísimo Cristo de la Agonía en su nuevo oratorio en la céntrica calle de Pozos Dulces en el que además también era novedad el Quinario cuando hasta la pasada cuaresma había sido Triduo.

El Señor ocupo el altar del oratorio con velas color tinieblas y piñas de claveles rojos, mientras que a María Santísima de las Penas, vestida de color morado y su antigua corona de procesión, se colocó en un lado del oratorio junto con el San Juan, estampa que se adornó con un dosel morado, 4 baldones y un centro de claveles blancos.

Primer culto que recibirá el magnifico crucificado del Martes Santo en su nuevo oratorio que finalizará el domingo 1 de marzo con su Función Principal de Instituto.
Fotografías: Antonio Jara y Jorge Bueno




