
El 24 de febrero dio comienzo en la perchelera parroquia de San Pedro el Quinario de la cofradía de la Expiración que finalizará el sábado con una función eucarística y la imposición de medallas para los nuevos hermanos.

Presidía el altar de culto el Santísimo Cristo de La Expiración y a sus pies estaba su Madre de los Dolores Coronada vestida con un terno negro y una ráfaga dorada. Lo completaban velas color tiniebla y cuatro piñas cónicas de claveles rojos para esta ocasión rematados por un dosel pertenecientes a la corporación del Miércoles Santo. Estampa clásica la que una vez más nos ofrecía esta corporación perchelera.
Fotografías: Jorge Bueno








