No hay tiempo a nada. Hay que multiplicarse como los panes y los peces para intentar abarcar todo lo que acontece durante la Cuaresma. Cultos, pregones, carteles. Hay que recorrerse la ciudad de un lado a otro, planificarse para que cunda la jornada. Y a veces nos quejamos de tantas cosas que hay, cuando en realidad estamos disfrutando a cada paso que damos. Así es la Cuaresma, ya ha pasado un día y queda más cerca el Domingo de Ramos, esperamos les haya cundido.