Cuarenta días son los que quedan hasta Semana Santa. Justo
quedan hoy cuarenta días para que la Borriquita rompa el dintel del patio de la Escuela de San José, y una
algarabía de niños hagan suya la calle Porvera. Tiempo cuaresmal, tiempo de
conversión, por tanto, el que nos prepara para comprender la pasión, muerte y
resurrección de Jesucristo, en uno de los misterios principales de la iglesia
católica.
Será a las ocho de la tarde, y sin la presencia del administrador apostólico de
la ciudad, Juan del Río, cuando se imponga la ceniza en el primer templo de la
diócesis de Asidonia-Jerez, la
Santa Iglesia Catedral. Sin embargo, en todas las parroquias
habrá misas desde por la mañana donde el rito de la imposición de la ceniza
será el más destacado de toda la celebración, ese momento en el que se llama a
los cristianos a la conversión y a creer en el Evangelio.
Los besamanos
Sin embargo, los cofrades tienen una forma muy particular de celebrar este
tiempo litúrgico, que les prepara de manera intensa para comprender la Semana de Pasión. Los
besamanos y besapies de nuestras dolorosas y cristos jerezanos, con contadas
excepciones que se expondrán a los fieles fuera del tiempo cuaresmal, estarán
en ceremonia de besamanos y besapies todos los domingos de Cuaresma, desde aquí
hasta el domingo de Pasión, último de este tiempo litúrgico y que es
considerado ya como vísperas de la Semana Mayor, con el pregón en el Teatro
Villamarta.
Para hoy, primer día de la
Cuaresma, estará en el sagrario de San Miguel el Santo Crucifijo
de la Salud,
expuesto sin potencias y sin corona, y en San Francisco estará el Señor de la Vía Crucis. Son sin
duda las dos grandes llamadas de este Miércoles de Ceniza, que sin embargo se
completa con otras alternativas, como el Santísimo Cristo de la Salud en la iglesia de San
Lucas, el Señor de los Trabajos en la iglesia de la Victoria, el Ecce Homo en
la parroquia de los Dolores y la Sagrada Mortaja en el Convento de Capuchinos.
Una jornada repleta la que podemos vivir, y que se completará cada fin de
semana de la Cuaresma,
las vísperas más esperadas por los cofrades.
La Voz