Años lleva el escultor Juan Manuel Miñarro estudiando de
manera exhaustiva, casi febril (el casi se utiliza aquí por pura cortesía), la
enigmática y discutida Sábana Santa de Turín; investigando sus secretos con las
últimas tecnologías y modelando la figura de Cristo en función de los datos que
de aquélla se deducen. Su sueño como creyente y artista es poder trasladar
algún día a la imaginería sevillana al llamado Hombre de la Síndone (para algunos,
Jesús de Nazaret), a partir de las huellas existentes en esta presunta mortaja.
Ahora, por fin, toda Sevilla podrá asistir al resultado de ese afán artístico
(Más Sevilla ya lo ha visto detenidamente y puede asegurar que es, cuando
menos, sorprendente) gracias a la exposición que se ofrecerá desde el 4 de
marzo al 3 de abril en la sede central de la RTVA en la Isla de la Cartuja, puerta con puerta con Isla Mágica.
Uno de los objetos más impresionantes que podrán verse es el llamado
crucificado sindónico, es decir, una escultura donde se muestra qué postura
habría tenido Cristo en la cruz en función de las pistas que da la síndone de
Turín o Sábana Santa y de los conocimientos actuales de física y anatomía. En
una de las fotografías de esta página se puede apreciar al propio Miñarro
mostrando un esqueleto hecho por él según esos datos: las extremidades
inferiores muy flexionadas y abiertas, las superiores totalmente estiradas, el
abdomen separado de la cruz y el tórax pegado a ella. Nada que ver con las
idealizaciones que aún hoy constituyen la imagen de Cristo.
Habrá muchos más descubrimientos en esta exposición titulada Aportaciones a los
estudios de la Sábana
Santa deTurín y a la imaginería en la obra del escultor Juan
Manuel Miñarro. En ella estarán muchas de las obras que han tenido absorto a
este artista durante los últimos meses: maquetas, una recreación de Jesús
yacente, varios retratos del Nazareno inspirandos en dicho lienzo, dibujos,
esculturas y bocetos del autor.
Como era de esperar, habrá una gran reproducción facsimilar a tamaño real de la
polémica tela, cuyo origen está fechado en el siglo XIV según todas las
dataciones hechas hasta ahora con un mínimo de rigor científico. Miñarro no
comparte ese veredicto y sostiene que la Sábana Santa podría
estar milagrosamente rejuvenecida. Como apoyo a esta creencia, y aparte del
elemento artístico, la exposición reunirá, mediante más de 40 paneles
explicativos, toda la historia de esta mortaja, los análisis hechos y las
interpretaciones arrojadas por físicos, químicos y médicos forenses. Habrá más.
Incluidas algunas sorpresas. Pero para conocerlas aún habrá que esperar un poco.
El Correo de Andalucía