sábado, 21 de febrero de 2009

Sorpresa primero y, después, perplejidad, estupor. Que en plena crisis el Ayuntamiento de Málaga pretenda dar 29.000 € a una hermandad para la realización de su palio, es sencillamente un error. Se equivoca el equipo de gobierno con el alcalde a la cabeza al llevar esa partida en los presupuestos municipales. Más cuando la ciudad tiene muchas otras necesidades y cuando los mismos responsables municipales dicen que habrá escasa VPO precisamente por la falta de liquidez. No se entiende como se aporta dinero desde las arcas municipales a un proyecto que debería ser financiado por la corporación nazarena. No es lógico dar dinero público para realizar un palio cuando hay ciudadanos que no tienen para comer ni sitio para dormir. Cuando hay muchas personas que padecen necesidades y muchas más a las que les cuesta llegar a final de mes.

 

Cuando menos resulta curioso que la hermandad agraciada sea aquella de la que el alcalde fue pregonero de su efeméride. Quizás como no pasó a la historia por su dotes pregoneros ahora lo mismo si lo logra.

 

Y para rematar la faena, el responsable de Cultura del Consistorio malacitano, que dice que si no pueden ayudar a una hermandad que cumple 500 años a quien van a ayudar. Pues aparte de demostrar su desconocimiento del mundo cofrade denota poca sensibilidad. Porque si una partida municipal tiene que beneficiar a una hermandad, porque no darla a una corporación nazarena que realice una labor social en nuestra ciudad, ayudarla  en la consecución de un proyecto que beneficie a los ciudadanos y no a una junta de gobierno que no sabe como pagar los proyectos en los que se encuentran inmersos y que muchas veces encargan obras por el simple hecho de pasar a la posterioridad. Y si esto no convence a los responsables municipales, en plan egoísta podríamos plantear todos los cofrades que esa subvención fuese a nuestras hermandades y no a la de otros, porque todas las cofradías tienen proyectos pendientes y gastos que cubrir.

 

Bastante tenemos con sufrir la presencia del Señor Alcalde tocando campanas en muchas hermandades durante Semana Santa. En los años que lleva gobernando aún no ha comprendido que puede ver el discurrir de una procesión sin necesidad de coger el martillo y tocar. Quizás haya que recordarle también que los protagonistas son los que van encima de los tronos y no él pese a que como político pretenda salir en la mayor cantidad de fotos posibles.

 

Lo que no terminamos de comprender es cómo el Alcalde, que se considera cofrade, intenta mezclar churras con merinas. Gobierne para la ciudad, incluidas las hermandades, pero no dedique el dinero de todos los malagueños a pagar lo que no debe. En todo caso, si le place, podría hacerlo con su propio dinero.


Publicado por elpretorio @ 15:44  | La Tribuna
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Publicado por Chanqetillo
sábado, 21 de febrero de 2009 | 17:03
Pero ¿y lo simpatico que es, que come paellas con los vecinos?

Aún no se muy bien la causa de donar ese dinero a una hermandad, que como ciudadano me parece mal por las causas por vosotros perfectamente expuestas.

Saludos.