
Como cada año, el día 18 de diciembre, en la Basílica de la Esperanza se vive de forma especial. No podía ser de otro modo. María Santísima de la Esperanza se presenta a sus devotos en solemne besamano, y es entonces cuando Málaga redescubre, como siempre y como nunca, a la que bien podría denominarse embajadora de la Ciudad del Paraíso que a los cuatro vientos proclamó Vicente Aleixandre.

Con un culto sobrio, ante el que se añoraron los grandes montajes de antaño, en los que toda la candelería trepaba por la Basílica, se celebró la festividad de la Expectación al Parto en la Basílica. La Virgen, ataviada como suele ser habitual en estas fechas, se disponía abajo, mientras que arriba permanecía la magnífica imagen del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso, con la túnica bordada comúnmente denominada "de los medallones", y la cruz en plata de ley que labrara el Taller de Villarreal. Aparecía, a su vez, escoltado por los ángeles que, portando faroles, iluminan su lento caminar cada noche de Jueves Santo, y enmarcado por un dosel rematado por los paños de bocina de la Hermandad. Una gran variedad floral completaba el montaje, en la que las rosas blancas fueron la especie predominante. Durante el besamano, con una gran concurrencia de fieles, la Banda de Música de la Archicofradía interpretó marchas en honor de su Sagrada Titular, que este año cabe reseñar ha celebrado el XX Aniversario de su Coronación Canónica, allá por el 18 de junio de 1988.

El significado de la advocación de la Esperanza tiene este año doble sentido, y es que nos encontramos en la espera de un año que promete ser muy especial para todos los hermanos de la Archicofradía y para los cofrades malagueños, y es que en 2009 se conmemorará el CD Aniversario de la primera Bendición del Nazareno. La importancia de esta efeméride no debería ser sólo local, pues es, si no la que más, una de las tradiciones más antiguas y remotas que se conservan en la tradición procesionista, y no sólo a nivel malagueño. Empieza, por tanto, un año muy especial, que traerá novedades conocidas por todos los cofrades tales como el cambio de recorrido de la Archicofradía el Jueves Santo, o la colocación de un retablo cerámico conmemorativo en la Plaza de la Constitución, antigua Plaza de las Cuatro Calles.
Fotografías: Jorge Bueno















