Una Navidad más, y van ya trece consecutivas, la hermandad del Descendimiento ha culminado su campaña navideña con la entrega de víveres, mantas, toallas y material de farmacia al convento de las Hermanas de la Cruz, situado en la gaditana calle Benjumeda, en pleno barrio del Mentidero.
La caravana solidaria está integrada por cuatro vehículos, y con todo el material recogido en los últimos cuatro meses (y que ya cumplió una primera entrega previa en el mes de octubre, concretamente el día 18) partió el sábado alrededor de las cuatro de la tarde desde la vecina localidad de San Fernando. El adelanto consistió en una primera remesa de pañales, sondas, papillas y cereales.
La austera corporación de la madrugada del Viernes Santo entregó el sábado el resto del material, que proviene de las aportaciones realizadas tanto por hermanos de la cofradía como por particulares que han querido sumar su granito de arena a esta iniciativa altruista.
En el caso de la edición de 2008 las donaciones han consistido principalmente en enseres, material de farmacia, toallas, manoplas y mantas. Las entregas han provenido principalmente del entorno de la Bahía, especialmente de Cádiz, San Fernando, Chiclana y Puerto Real, así como de Sevilla. En esta ocasión algunas firmas comerciales han querido sumarse con la incorporación de productos navideños.
La recogida de todo este material comienza el 1 de enero del año en curso y se centra principalmente en las ayudas de los particulares. En esta edición como dato curioso se ha tomado como punto de partida la entrega de un céntimo
La campaña de Descendimiento cumple su decimotercera edición desde que en 1996 el que fuera hermano mayor, tristemente fallecido, Francisco Macías Geneiro, decidiera instaurarla como complemento al esfuerzo realizado por la cofradía en recuperar su carácter sobrio y volcarse en tareas solidarias. Además es una forma de homenajear al que fuera su niño fundador, Miguel de Omaña, que siempre se distinguió por su labor caritativa.
La Voz