Han sido 12 meses muy especiales. Vividos de manera intensa. Pero la efeméride lo requería. La cofradía de Oración en el Huerto clausuró ayer los actos celebrados desde el pasado mes de enero con motivo del 50 aniversario de la fundación de la hermandad. Si la conmemoración la abrió el antiguo obispo de Cádiz, monseñor Antonio Dorado Soto, ayer cerró este ciclo el prelado de la Diócesis, Antonio Ceballos Atienza. El obispo presidió una eucaristía en la parroquia de San Severiano ante la presencia de numerosos devotos.
El hermano mayor, Fernando Reyna (reelegido recientemente), comenzó a preparar la conmemoración de esta celebración en 2007. Llamó a numerosas puertas, y todas se le abrieron para colaborar en este «cumpleaños».
Primero, la Obra Social de Cajasol editó el cartel especial para recordar la fecha que se ha celebrado este año y el periodista Juan Manzorro fue el encargado de presentar la obra.
En abril, el franciscano capuchino fray Ricardo de Córdoba, presidía la misa de acción de gracias. Un mes más tarde, el Casino Gaditano volvió a acoger un ciclo de conferencias sobre la hermandad y las cofradías. Los encargados fueron el doctor Constancio Cabezón Martín, el director del Secretariado Diocesano, Alfonso Caravaca, y el hermano mayor del Carmen, José Joaquín León Morgado.
Salida extraordinaria
En julio, la cofradía inauguró la exposición Presente y pasado, donde realizó un repaso, a través de sus enseres, de la historia de la hermandad de Puertatierra. En esta exposición se pudieron descubrir, a través de fotografías, distintos momentos vividos por la hermandad durante los últimos 50 años, desde su fundación.
También permaneció expuesto el primer ángel que acompañó al Señor en su salida procesional inaugural, propiedad de la cofradía de La Piedad de Cádiz, o el antiguo paso de palio de la Virgen de Gracia y Esperanza.
Pero el momento más especial para los hermanos de la corporación fue la salida extraordinaria de los titulares en el mes de septiembre. El Señor y la Virgen de Gracia y Esperanza recorrieron las calles de la barriada España para bendecir a sus vecinos.
Después de todo un año, Oración en el Huerto ha puesto el punto y final a la conmemoración colocando un broche de oro.
La Voz