jueves, 18 de diciembre de 2008

Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del textoMartín José García, Presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz. Eligió dedicarse a la abogacía. Tras licenciarse en Derecho, comenzó a trabajar en Cádiz, donde nació y se crió. Precisamente, su profesión ha provocado que su nombre sea conocido por todos los gaditanos. Es abogado del Cádiz Club de Fútbol; pertenece a la Archicofradía del Rosario y es presidente de la Asociación Tierra Santa. Para completar este currículum, la Asociación de Reyes Magos lo ha designado Rey Gaspar. Desde el lunes es, además, presidente del Consejo de Hermandades y Cádiz.

-¿Después de la tempestad viene la calma?

-Esperemos que así sea. Al menos ésa es mi intención.

-¿Ha asumido su nuevo cargo?

-Aún no he sido capaz de digerirlo. Nunca creí que los hermanos mayores confiasen en mí para dirigirlos.

-Recibió usted 18 votos a favor, y 16 votos en contra. Es decir, mayoría absoluta. Es significativo, ¿no?

-Quizás, pero no creo que sea por méritos. Como pasa en todos los momentos de la historia, cuando surgen momentos de crispación, las personas confían en los consejos de ancianos, y yo era el más mayor de los cinco miembros de la Permanente que aún pertenecían al Consejo.

-¿La situación era tan crítica?

-Sin duda. El abandono de su cargo como presidente de Miguel García con motivo de la difusión de unos correos electrónicos comprometedores habían llevado este barco a la deriva y alguien tenía que asumir el mando.

-¿Lo sucedido en el Consejo de Hermandades ha dañado la imagen de la Iglesia?

-Somos humanos, y todos nos equivocamos. De hecho, los santos fueron antes pecadores. Se ha dañado mucho la imagen de la Iglesia y de las cofradías, pero estamos a tiempo de rectificar. Habrá que trabajar mucho, pero volverán a enseñar el sustrato humano que tienen. No sólo están para celebrar la Semana Santa y celebrar cultos a sus imágenes.

-¿Hay que trabajar con especial cuidado en el Consejo?

-En todos los órganos relacionados con la Iglesia hay que poner más mesura. Estamos siempre en el punto de mira de quienes nos quieren quitar la razón y no debemos darles esa satisfacción y, por supuesto, demostrarles que se equivocan.

-¿Ya ha pensado cómo va devolver la normalidad al Consejo de Hermandades?

-Lo primero que he hecho es visitar al director del Secretariado Diocesano, Alfonso Caravaca, que me ha dado la enhorabuena y me ha mostrado su apoyo. También he mantenido un encuentro con el vicario general de la Diócesis, el padre Guillermo Domínguez Leonsegui.

-¿Ha recibido muchas llamadas de felicitación?

-Sí. Muchos amigos me han llamado para mostrarme su apoyo y darme ánimo, como, por ejemplo, el penúltimo presidente del Consejo, Rafael Corbacho.

-¿Le ha llamado Miguel García?

-Tras su dimisión el pasado martes me he intentado poner en contacto con él pero tiene el teléfono apagado. No voy a hacer valoraciones sobre lo sucedido, pero sé que lo está pasando mal.

-¿Y se ha puesto usted en contacto con su nuevo equipo?

-Estamos barajando quién puede formar parte del nuevo Consejo. Puedo estar rodeado de hasta 14 delegados que ocuparán sus cargos sólo hasta junio. Hemos pensado en cofrades que nunca han pertenecido a la Permanente, pero que trabajan mucho, y bien, por la Semana Santa. Nuestra labor es sacar adelante la organización del pregón y de la carrera oficial. Mi intención es llevar a buen puerto ese barco, sin estridencias, y recuperar la buena imagen. Y para eso me he puesto al servicio de los hermanos mayores.

 

La Voz


Publicado por elpretorio @ 17:23  | Cádiz
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