martes, 16 de diciembre de 2008

Tres horas de sesión y dos votaciones hicieron falta para dar una solución al Consejo de Hermandades, que atraviesa una profunda crisis desde que hace una semana presentara su dimisión Miguel García Díaz. Ahora será otro García, de nombre Martín José, el que se haga cargo de la presidencia hasta el próximo mes de junio, cuando se convoquen elecciones.

La decisión fue anunciada pasadas las doce y media de la noche de ayer, una vez concluido el pleno extraordinario de hermanos mayores que la permanente convocó el sábado. A la sesión se presentaban sólo cinco miembros de la permanente, después de que en los últimos días hubieran presentado la dimisión el vicepresidente Sebastián Garrido, la tesorera Ana Chulián y los vocales Antonio Barrueco, Diego Troncoso y Ana María Guerrero.

Después de una primera votación para elegir al nuevo presidente de entre la media decena de consejeros que aún seguían al frente del Consejo, el voto en blanco fue el que obtuvo la mayoría (18 votos), por 16 hermanos mayores que votaron a Martín José García y otro que lo hizo a Antonio Gallarín. Pese a la victoria del voto en blanco se decidió repetir la cuestación, ya que ninguna opción había recibido mayoría absoluta. Y en este segundo sondeo, Martín José García Sánchez obtuvo 19 votos, por 16 que lo hicieron en blanco.

De esta forma, García asume el cargo con el objetivo de que "el barco y la tripulación lleguen a buen puerto en junio y que después sean los hermanos mayores los que voten al nuevo presidente", explicaba el recién elegido nada más salir del Consejo. García se mostró "satisfecho" porque "los hermanos mayores me van a ayudar, como les he pedido" y reflejó tanto en el pleno como en las posteriores declaraciones a los medios allí presentes un carácter conciliador "porque bastante se nos está atacando a la Iglesia y tenemos que cuidar la imagen".

Sobre los resultados de la votación y la mayoría de votos en blanco, el nuevo presidente entiende que es "normal". "Tenía que haber una protesta contra todo lo ocurrido que había que manifestar de alguna forma, y ellos han optado por el voto en blanco". García dejó claro que si este resultado se hubiera repetido en la segunda vuelta no habría aceptado el cargo y aseguró que "nunca pensaba que iba a ser esta noche presidente del Consejo y me he encontrado con esta sorpresa".

Para afrontar su mandato de seis meses es consciente de que los cinco que quedan en la permanente -él, Gallarín, Cándido Romero, José Ramírez Dopazo y María Eugenia Cuenca- no son suficientes, por lo que manifestó que se rodeará de personas "comprometidas". Para su equipo y para los dimitidos sí envío un claro mensaje: "han sido muy valientes los que se han quedado; lo fácil hubiera sido irse".

En su agenda más inminente lo prioritario es entrevistarse con el obispo, lo cual intentará hacer hoy mismo. Posteriormente, "reuniré a la permanente y buscaremos a personas que vengan a colaborar" hasta un máximo de catorce "para hacer un equipo y trabajar en equipo".

Los hermanos mayores expresaron anoche su malestar por las actuaciones de esta permanente -después de que los correos divulgados hayan dejado constancia de que Miguel García había actuado en contra de los intereses de algunas cofradías y sus dirigentes- y protagonizaron un amplio debate que concluyó con la confianza que han depositado en Martín José García Sánchez en esta nueva etapa del Consejo.

 

Diario de Cádiz


Publicado por elpretorio @ 14:46  | Cádiz
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