miércoles, 03 de diciembre de 2008

Las polémicas parecen no separarse del mundo de las hermandades. Cercanos a solucionar los problemas en Santo Entierro y cuando las aguas parece que van a llegar a su cauce en Borriquita, ha estallado ahora una nueva problemática que esta vez afecta al Consejo de Hermandades y, más directamente, a su presidente, Miguel García Díaz.

El origen de esta nueva controversia nace en unos comentarios enviados en su momento por el presidente García Díaz a miembros de su permanente por correo electrónico que alguien se ha preocupado ahora de divulgar.

En dichos escritos, que se supone que son de carácter privado y por tanto deben de mantenerse en secreto, al parecer García Díaz realiza comentarios desafortunados sobre cofradías, hermanos mayores y algún director espiritual.

Cuando el presidente del Consejo tuvo conocimiento el pasado lunes de la divulgación de dichos mensajes se planteó presentar la dimisión, algo sobre lo que horas después dio marcha atrás.

En la misma tarde del lunes, previamente a la reunión de la junta permanente del Consejo, García Díaz ya aseguró a este periódico que no iba a presentar su dimisión y reconoció que era consciente de que el rumor ya estaba en la calle.

Ayer admitió que durante la mañana del lunes llegó a comunicar al director del Secretariado Diocesano de Hermandades, Alfonso Caravaca, que iba a dejar el cargo, pero posteriormente rectificó y no lo hizo, "porque no tengo nada de lo que huir", añadiendo que todo se debe a la infidelidad de algunos.

Por su parte, el delegado episcopal de Hermandades, Sebastián Llanes, confirmaba ayer que el lunes fue informado de la intención de García de dimitir y que un día después le comunicaron lo contrario. Llanes mantuvo ayer una conversación telefónica para conocer la situación, lamentando el origen de una nueva polémica.

Sobre los escritos, el sacerdote responsable de las hermandades de la diócesis dijo conocer su existencia, aunque aseguró no tener "ninguno de esos documentos", por lo que declinó realizar declaración alguna al respecto. No obstante, sí avanzó que la autoridad eclesiástica va a analizar esta semana los correos electrónicos escritos por Miguel García. "Hay que ver quién los ha escrito, qué dicen exactamente esos documentos y quién los ha divulgado, quién está detrás de todo esto", comentaba Llanes.

En estos días se va a concretar cuándo será la reunión - que en cualquier caso se quiere celebrar esta misma semana - y qué miembros de la autoridad eclesiástica van a participar en ella (Secretariado Diocesano de Hermandades, Vicaría General, Delegación Episcopal,...).

Tras estudiar y analizar esos correos electrónicos que han trascendido más allá de la permanente del Consejo, la autoridad eclesiástica "tomará la determinación que se estime oportuna", explicaba ayer Llanes.

Esta situación pone en entredicho la continuidad de Miguel García como presidente del Consejo, cargo del que tomó posesión hace tan sólo 16 meses, el 27 de julio de 2007.

Al respecto Miguel García Díaz reiteró que no iba a dimitir como presidente del Consejo de Hermandades. "Asumiré lo que decida la autoridad eclesiástica sobre esta vendetta de la que he sido objeto, igual que si el pleno de hermanos mayores decidiera ahora retirarme su confianza", afirmó finalmente.

 

Diario de Cádiz


Publicado por elpretorio @ 15:54  | Cádiz
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