miércoles, 03 de diciembre de 2008

Nombre extraño quizás para un acontecimiento que nace bajo la idea de otros ya conocidos, que por nombre han sólido tener, entierros magnos o antológicos.

No hay que preocuparse por eso, pues en su celebración prácticamente será lo mismo, obviando quizás que son 22 los pasos que podremos disfrutar en las calles de la ciudad.

Para foráneos un numero idóneo pues más pasos de nuestra tierra podrán conocer (o quizás no, según habilidades); para los cofrades de a pie de Granada, un numero exagerado.

Es un gran hándicap organizativo que por desgracia no se esta cumpliendo por ahora y este es en gran medida el descontento generalizado. Poco tiempo de paso por el recorrido a realizar, falta de puntos de relevos, recorridos de ida hacia la catedral que se pide realizar a ciertas horas por el tráfico, sin haber hablado aún con el ayuntamiento…

Esas son los grandes inconvenientes que no solo han visto los cofrades que tantos hablamos sentados desde la butaca de espectador o del incomodo banco del cabildo de hermanos, han sido las propias hermandades con sus hermanos mayores como representantes los que han ido exponiendo a la Federación de Cofradías (agrupación en otros lares), estas problemáticas, con respuesta de pequeñas pincelada y con un “aún queda por concretar”.

Celebramos 100 años de la que fue la rehabilitación de la semana santa, algunos deberían de pensar, tiempo ya de madurez para saber resolver problemas de este índole, pero por desgracia debemos decir que no.

Aunque en los últimos años se ha visto un gran paso adelante en lo que ha hermandades se refiere, creo yo que solo ha sido en lo patrimonial.

Dejando de lado este apunte me gustaría hacer una reflexión, celebramos cien años de una recuperación histórica, mientras que la nomina de hermandades, en sus fechas de fundación no llega a esta cifra en ninguno de los casos.

Quizás es un dato anecdótico pero creo que es el reflejo de lo que nos encontramos. Hermandades aun jóvenes, donde la estabilidad está muchas veces en entredicho por la poca colaboración de sus hermanos y no hablemos de entidades externas a las mismas.

Estamos en tiempo de gubia, oro, plata cincelada y hasta me atrevería decir buena música. Pero que es eso, sino un envoltorio que nos engaña del resto de cosas.

La vida interna de nuestras hermandades es pobre en algunos casos, en otra esta adormecida y en otras entre tormentas y chubascos que son normales, en todos lados se dan, piensan muchos, pero eso no nos permite avanzar.

Estamos más preocupados en realizar un pago, pues no nos llega el presupuesto, en mirar que banda contratar, incluso renovar patrimonio que en su día se hizo mal; que en cimentar las bases de verdaderas “hermandades”.

A pesar de todo y  que por mis palabras parezcan, si tuviéramos que buscar culpables en ciertos desbarajustes de la organización, seria de la Federación de Cofradías. Con la vía libre del Arzobispado, que todo hay que decir menos mal que se ha lavado las manos como Pilatos, se han puesto a trabajar en un proyecto ilusionante, que poco a poco se ha ido desinflando o al menos ha ido desinflando la ilusión de muchos cofrade.

Para el que no viva la vida de una hermandad de manera intensa ya no diremos comprometida, puede parecer que mis palabras son un tanto exageradas, pero es difícil entender como el órgano que nos “organiza”, pueda sembrar tanta incertidumbre por sus decisiones.

A veces parece que no hubiera cofrades en este órgano de gobierno o al menos si los hubiera de donde salen. Pues creo yo a mis cortitas luces que no hay que ser Diputado Mayor de Gobierno, para ver como el tiempo de recorrido es justito, no hay que ser capataz ni costalero para darse cuenta que no poner relevos durante el recorrido es una idea descabellada, no solo porque puede haber un problema con algún costalero, ¿te quedas con uno menos, todo el recorrido? y el resto de costaleros, ¿esperando una eternidad a que llegue tu paso al final del recorrido para meterte, y por tanto no participar en el mismo?. No sé como pensar.

Todo queda un poco en el aire por unas partes o por otras, ¿saldrá bien?, apostaría a que si. Pero saldrá bien a la vista del visitante, del cofrade casual y del resto de los ciudadanos. Pero estamos otros muchos que nos lamentamos por lo que pasa y pasará.

Un gran acontecimiento que pasará a la historia, con la realidad de nuestra Semana Santa, un bonito envoltorio, pero un contenido falto de ingredientes.


Publicado por elpretorio @ 0:00  | La Tribuna
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