domingo, 30 de noviembre de 2008

 

A oscuras y con la cera apagada se presentaba la capilla de la Patrona de la feligresía de los Mártires, Nuestra Señora de los Remedios, aguardaba el momento en el que se bendijera y se hiciese la luz, pero ya se veían todos los estrenos que esta hermandad de gloria presentaba para este importantísimo día de su historia.



 

La Virgen vestía saya y manto nuevo, así como encaje, broche, pendientes, corona y cetro. El Niño del Rosario tampoco se quedaba atrás, estrenando nueva ropa así como zapatos de plata. Y si no bastaba con el nuevo retablo, que pese a la falta de luz ya mostraba su belleza, también se contemplaban los nuevos candelabros de plata que iban a iluminar desde esos momentos a la Virgen de los Remedios.



 

Intervino en el acto la banda de música Trinidad Sinfónica, que interpretó marchas de la hermandad de los Remedios. No fue sin duda una actuación para recordar en cuanto a como sonó. El hermano de la corporación, Salvador Marín Hueso, fue el encargado de glosar lo que para los Remedios supone la realización del nuevo retablo. Después llegó el momento de la bendición y fue cuando la luz se hizo en la capilla, el dorado empezó a brillar y la cera se encendió. El sueño se había cumplido. Después el hermano mayor, Alejandro Morante, agradeció a los distintos donantes y colaboradores su gesto con la hermandad.



 

Acabado el acto era el momento de contemplar con detalle el nuevo retablo. Columnas salomónicas y estípites enmarcan el camarín de la Santísima Virgen, mientras la parte alta se completa con una pintura de Santa Isabel.



 

El sello de los Remedios estuvo presente en todo el acto, desde la yedra decorando la capilla, pasando por la mesa de hermandad con una réplica de la Señora perteneciente a un hermano o terminando por los bellísimos recordatorios que se entregaron.



 

Felicidades a los hermanos de los Remedios por el nuevo retablo que viene a engrandecer no sólo su patrimonio si no el de la parroquia de los Santos Mártires, que poco a poco va recuperando su esplendor.

 

Fotografías: Jorge Bueno  
















Publicado por elpretorio @ 16:54  | Málaga
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