Las previsiones apuntan a que la de 2009 será una Semana Santa con pocos nazarenos y dificultad para llenar algunos tronos. A pesar de que aún faltan cuatro meses para el Domingo de Ramos, la situación económica, que también afecta a las cofradías, hace que muchos hermanos mayores ya prevean que haya hermanos que renuncien a revestirse el hábito penitencial porque no tengan medios para hacer frente a las cuotas de salida. En definitiva, las hermandades también deben apretarse el cinturón, o en su caso, el cíngulo.
El Euribor ha bajado después de dos años de continuas subidas. Ha sido una pesadilla para todos los hipotecados. También para las cofradías que aún están pagando la construcción de su casa hermandad y que, con tanto incremento de las mensualidades hipotecarias, han visto cómo cualquier presupuesto se ha ido al traste.
Algunos, como el Sepulcro o el Santo Traslado, han sido previsores y a la hora de contratar las hipotecas optaron por un tipo de interés fijo. Es cierto que no se beneficiarán de las bajadas del Euribor, pero las cuentas las tienen claras de mes en mes y saben que el dinero que van a destinar es siempre el mismo. La hermandad de los Estudiantes, por su parte, sí ha notado el incremento del Euribor, pero por ahora no supone un lastre para las cuentas de la entidad. Eso sí, ya están preparando las cuentas ante la posibilidad de apretarse el cinturón en un futuro.
Sin aval. En una situación más crítica se encuentra la cofradía no agrupada de Humildad y Paciencia, en la Cruz del Humilladero, que acaba de terminar las obras de construcción de su casa hermandad pero no consigue que ningún banco le conceda la hipoteca. El Ayuntamiento de Málaga ha cedido el derecho de superficie del solar y, por tanto, esta cofradía no puede disponer de estos terrenos para avalar el crédito. "Los bancos no nos dan dinero y nos piden a los miembros de la junta de gobierno que seamos los avalistas, con nuestro patrimonio personal. Estamos estudiando la situación y no nos va a quedar más remedio que hacerlo", explicó Rafael González, el hermano mayor, dispuesto a ´hipotecarse´ por su cofradía aunque sea el peor momento.
La hermandad ha tenido que hacer frente al pago de facturas de la casa hermandad con el dinero que había previsto emplear en la realización del grupo escultórico que iba a acompañar al Cristo el próximo año, obra de Ramos Corona. "Así que hemos decidido posponer la primera salida de nuestro titular, y no saldrá el próximo Sábado de Pasión, como era nuestro deseo", añade González, que reconoce que los planes se han trastocado drásticamente. Porque la cofradía tampoco podrá empezar a realizar el trono definitivo de la Virgen de los Dolores y Esperanza.
Otra cofradía inmersa en la construcción de su casa hermandad es Salutación, aunque vive una situación diferente, ya que, como explica su hermano mayor, Antonio Trillo, la cofradía es la propietaria del solar, "y podremos avalar con nuestro terreno la propia construcción y, si no, con el edificio junto a San Felipe que la hermandad también adquirió en su día", explica. Aún así, en la Salutación ya hay hermanos que han pedido estar exentos del pago de la cuota, porque no tienen recursos suficientes. "En ese caso, la junta de gobierno ha estudiado cada caso y ha sido comprensiva con esta situación, pero, a cambio, los hermanos tienen que salir en la procesión", dice.
Por ahora, los donativos que recaudan las hermandades no se han visto reducidos. No, al menos, en grandes cantidades. "Los devotos siguen siendo generosos", resalta el hermano mayor del Cautivo, Juan Partal, quizás la cofradía que más dinero recibe en concepto de luminarias con los cepillos de San Pablo.
La Opinión de Málaga