Jesús de la Sagrada Cena y la Virgen de la Paz recibirán culto interno en la parroquia de los Santos Mártires. Esta es la decisión que ha adoptado finalmente la cofradía ferroviaria, tras su aprobación en cabildo general extraordinario celebrado el viernes 28 de noviembre y al que acudió el propio párroco del templo, Federico Cortés Jiménez.
La decisión de instalarse en los Mártires ya fue rubricada con anterioridad, aunque con todo el grupo escultórico. En cambio, el delegado de la comisión de arte del Obispado, Francisco García Mota, aconsejó la exposición devocional de tan sólo las imágenes titulares, el Señor y la Dolorosa que tallara Luis Álvarez Duarte, de ahí que la hermandad se viera en la necesidad de consultar nuevamente a los hermanos. Aprobada la propuesta por más de noventa votos frente a los veinticuatro en contra, las efigies se trasladarán en los próximos meses y se le rendirán culto en la capilla conocida como la del Sagrado Corazón de María o de la Milagrosa, espacio contiguo a la capilla del Santo Sepulcro, en el lado del Evangelio.
La imagen cristífera se situará en el camarín del retablo que tallara Pedro Pérez Hidalgo, mientras que la Dolorosa irá a sus pies.
El otro punto incluido en el orden del día, relativo a la realización del nuevo guión, no fue refrendado por los cofrades. La junta de gobierno presentó un diseño de Curro Claros, mientras que la ejecución la iba a desarrollar los talleres de Bordados la Victoria. Sin embargo, los hermanos votaron mayoritariamente en contra de este proyecto.
Cáliz de Paz