La Hermandad del Silencio ha presentado al cardenal de Sevilla, monseñor Amigo, la maqueta y el proyecto de lo que serán las nuevas dependencias de la corporación de la Madrugada y en las que podrá llevar a cabo, además de una importante mejora en cuanto al aspecto patrimonial, una labor social que se antoja de vital importancia y por la que anhelaba esta hermandad hacía años.
Ello ha sido posible merced al convenio alcanzado con el Ayuntamiento de Sevilla, por el que éste le cede al Silencio, por un periodo de veinticinco años más otros veinticinco -con opción posterior a compra- el edificio aledaño a la iglesia de San Antonio Abad en la calle El Silencio, y que actualmente alberga al Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS).
Esta cesión, como explicó a ABC Antonio Rodríguez Cordero, hermano mayor del Silencio, es «fundamental para que acometamos un proyecto en el que tenemos depositadas muchísimas esperanzas y que vendrá a posibilitar, entre otras cuestiones, la puesta en marcha de un centro de asistencia a personas mayores y de un centro de asistencia infantil.
El atrio, elemento integrador
El proyecto, elaborado por el arquitecto Antonio Tejedor Cabrera, contempla el atrio de la iglesia de San Antonio Abad como elemento integrador tanto de las actuales dependencias de la casa hermandad como de este edificio, ya que está situado «pared con pared» con dicho atrio.
Partiendo de esta base, la Hermandad del Silencio acometerá una profunda remodelación en las dependencias de la calle Alfonso XII, que servirán para albergar un museo permanente de la corporación, ampliando el ya existente y que tiene la particularidad de que se exponen tanto el paso del Señor como el de la Virgen aunque no montados. También harán visitable la sala capitular y se podrá contemplar la riquísima exposición pictórica que posee El Silencio. es intención exponer también todos los cirios votivos y la galería de hermanos ilustres.
Con todo, el proyecto más ambicioso que se llevará a cabo tiene que ver con las nuevas dependencias de la calle El Silencio. Así, la planta baja albergará el Centro de Asistencia de Mayores, que será completado con el Centro de Asistencia Infantil para niños cuyos padres tengan que hacer cualquier tipo de gestiones por el centro y no puedan hacerlo con sus hijos. Sería una estancia no superior a cinco horas.
Ambos centros estarán bajo la tutela de la Fundación «Mater Inmaculata» de la propia hermandad, creada en 2004 y serán zonas polivalentes que también podrán albergar reuniones de los hermanos.
Parte de la pared de la planta superior coincide con la de la tienda de recuerdos, por lo que se unirán ambas para construir una mediateca, que contemplará el archivo de la hermandad -recientemente catalogado por la Fundación Cajasol-, la biblioteca, hemeroteca, fototeca y videoteca, de tal manera que se recojan los distintos fondos que tiene la corporación y que permita asimismo el trabajo de investigación. «Poseemos, por ejemplo, una colección de convocatorias de cultos extraordinaria», precisó Rodríguez Cordero.
También en esta planta irán las dependencias administrativas propias de la hermandad: secretaría, mayordomía, despacho del hermano mayor... así la parte asistencial de los centros, esto es, enfermería, médicos, psicólogos y asistencia social. Cabe la posibilidad de construir una planta superior, de unos 200 metros cuadrados, en la que se incluiría una residencia que tendría cabida para 14 ó 15 personas.
La hermandad está a la espera de que el ICAS se traslade a las nuevas dependencias del Mercado de la Puerta de la carne. «En cuanto esto sea, aprovecharemos gran parte de las instalaciones y calculamos que desde ese momento, en año y medio, aproximadamente, podamos tener todo en funcionamiento».
ABC Sevilla