Acompañados por el coro parroquial de La Salle-Viña, más de medio centenar de cofrades del barrio protegido por la Virgen de La Palma viajaron hasta Sevilla para hacer una devolución. La hermandad del Señor de Las Tres Caídas de Triana prestó en los años cincuenta unas cantoneras a la corporación gaditana para proteger la cruz del Cristo de la Misericordia, concretamente en 1961. Más de cinco décadas después, y curiosamente sin que nunca se hayan utilizados, la cofradía de La Palma entregó a la hermandad sevillana estos elementos, coincidiendo con la celebración de los actos para conmemorar el IV centenario de la fundación de la cofradía de la capital hispalense, que se fusionó posteriormente, en 1616, con la de la Esperanza de Triana y con la de San Juan Evangelista.
El buen ambiente de los cofrades gaditanos inundó la parroquia de Santa Ana durante el acto que celebraron ambas corporaciones presididas por Francisco Javier Lucero, hermano mayor de La Palma, y Adolfo Vela, hermano mayor del Señor de Las Tres Caídas, o también conocida como la hermandad de la Esperanza de Triana.
El cofrade gaditano José Luis Ruiz Nieto explicó la adquisición de estos elementos de orfebrería que recubren cada uno de los extremos de la cruz, que llegaron a La Palma en los años 50 gracias al antiguo mayordomo, Ángel Gutiérrez de la Mora. En esa época tenía amistad con su homónimo en la Esperanza de Triana, Antonio Sánchez, que a su vez era el encargado de dorar el antiguo paso del Cristo de la Misericordia.
Y así fue. Aunque la devolución del préstamo se alargó más de lo previsto. Hasta 2008. Un año en el que La Palma también despide a su hermano mayor, Francisco Javier Lucero, que dejará el próximo sábado el cargo después de ocho años.
La Voz