Alto y claro. De manera natural, sin papeles de por medio y con muchas dosis de buen humor, el psiquiatra sevillano y hermano mayor de la Hermandad de Pasión dio ayer una lección magistral de cofradías en la apertura del ciclo de conferencias que ha organizado la Archicofradía del Carmen. Una lección que, sin él saberlo, se adaptó perfectamente a la actualidad cofrade gaditana, que en los últimos meses es mueve en un ambiente convulso provocado principalmente por los conflictos en Borriquita.
En el acto celebrado en la sede de la Asociación de la Prensa, Criado -que fue presentado por el hermano mayor del Carmen, José Joaquín León- habló ayer de los fuertes sentimientos que despierta "el apasionante mundo de las hermandades" y de algunos de sus efectos negativos, como los resentimientos o la envidia, intentando dar solución a todo esto.
El psiquiatra sevillano hizo referencia a los conflictos que surgen en el seno de las corporaciones y aportó a ellos un aspecto positivo: "si no hubiera controversias y problemas las hermandades no serían lo que son", justificando que esto se produzca porque "lo que se quiere mucho se neurotiza" y en una hermandad "todo se vive con una intensidad tremenda". Y para explicarlo puso un ejemplo de lo más clarificador: "cualquier discusión sobre algún aspecto de nuestro trabajo es perfectamente normal; pero en una hermandad por una vela ha habido familias enteras que se han peleado de generación en generación".
Para solucionar este problema tiene Criado un método: "saber dónde poner los márgenes de la sensibilidad y del sentimiento". Y sobre todo, "dar mucho sentimiento positivo, mucho cariño, besos y abrazos".
Esta es la única fórmula del éxito contra las polémicas y las controversias entre los cofrades, que lejos de dar una mala imagen de cara al exterior (como está ocurriendo actualmente con Borriquita), dan una imagen "impresentable", como reconoció Criado, que además dio ayer un consejo a los cofrades: "huir del elitismo". "Las hermandades están hechas para todos, son las únicas instituciones donde cabe todo el mundo".
¿Y si los problemas existen entre miembros de una cofradía o entre diversas corporaciones, qué ocurre con los directores espirituales, cómo deben tratar a las hermandades los sacerdotes?. Lo hay de todo, "y yo creo que depende de la cultura, la personalidad y el carácter del sacerdote". De todas formas, también dio un consejo Criado en este sentido: "al cura malage dale siete abrazos, a ver si al octavo cambia".
Durante hora y media estuvo el hermano mayor de Pasión hablando de lo bueno y lo malo que generan los fuertes sentimientos del mundo de las hermandades, inmersas últimamente en polémicas y conflictos. Javier Criado se mostró como es y ayer logró poner, aunque fuera por unos minutos, un poco de cordura. Aunque como avisó al inicio de la conferencia, "el que invita a un psiquiatra para hablar de cofradías es que está algo majareta".
Diario de Cádiz