Los clientes de Las Columnas ya lo barruntaban desde hacia
unos meses. Hay un rincón en el conocido bar de la calle Empedrada que estaba
reservado para la Virgen
del Valle. Desde que salió el pasado sábado la Virgen de su ermita de San
Telmo, cinco tulipas encendidas esperan a que la Reina del barrio vuelva
coronada desde la
Catedral.
Cinco preciosas tulipas encendidas, una cera rizá, un cuadro
con la Virgen
muy sencilla -apenas una toquilla que se deja caer sobre su rostro- y unos
cuantos querubines que sobrevuelan alrededor.
Los artífices del rincón dedicado al Valle son Manuel Sotomayor, que regenta el
bar, y José Antonio Cachero. «El rincón nos gusta mucho para colocar cada año
alguna cosita cofradiera cuando llega la Semana Santa -relata
Sotomayor-. Cada año lo hacemos dedicado a una cofradía del barrio. La Yedra, Las Angustias y así.
Ahora, con la Coronación
de la Virgen
del Valle, teníamos que hacer algo».
Pocos huecos hay en el barrio de San Miguel, estos días, que están mejor
aprovechados. Cachero apunta que «la foto es de Juan Salido Freyre. La Virgen está preciosa.
Además, hemos elegido esta instantánea porque está sin corona. Nos gustaba este
pequeño detalle».
Los vecinos del barrio que echen de menos a la Dolorosa de San Telmo,
pueden acudir Las Columnas.
Allí está Ella, alumbrada por las cinco tulipas durante todo el día. Un pequeño
altar ubicado en un lugar con mucho arte. Detalles que hacen grande un barrio,
lugares que recuerdan, ante todo, la devoción a la morena del manto rojo, como
la llamó Antonio Gallardo.
Auténtica Reina Coronada en el barrio de San Miguel y la Hoyanca.
La Voz